El Gobierno de Ecatepec ha transformado la barranca del cerro Ehécatl en un verdadero oasis de flora y fauna, gracias a un esfuerzo conjunto con la sociedad civil. La alcaldesa Azucena Cisneros Coss realizó un recorrido de supervisión para constatar los avances de este proyecto ambiental, que busca rescatar la Sierra de Guadalupe y evitar que estos ecosistemas sean utilizados como basureros o zonas de descarga de aguas negras.
Presas de gavión para contener agua pluvial
En la barranca del cerro Ehécatl se encuentran en proceso de construcción tres presas de gavión, una infraestructura diseñada para contener hasta el 75 por ciento de los 6 millones de litros de agua pluvial que descienden durante la temporada de lluvias. Esta medida no solo previene inundaciones, sino que también favorece la recarga del acuífero y la conservación del ecosistema.
Biodiversidad en el área recuperada
El espacio alberga una rica biodiversidad. Entre los animales que habitan la barranca se encuentran cacomixtles, tlacuaches, búhos y aproximadamente 150 especies de aves, como el mirlo primavera, el colibrí cola pinta y el colorín siete colores. Además, al ser una ruta de la mariposa monarca, se han habilitado cuatro jardines polinizadores con flora endémica como muicle, cordón de San Francisco, colorín y tronadora.
Replicarán el modelo en otros cauces
Azucena Cisneros destacó que el gobierno municipal replicará este modelo de saneamiento y recuperación ambiental en otros nueve cauces naturales de la demarcación. Los cauces beneficiados serán San Andrés de la Cañada, San Carlos, Óstor (Almárcigo Norte), Las Venitas, Chapultepec, San Pedro Xalostoc, Tablas del Pozo, Mesa de Leones y La Joya.
Participación ciudadana y vigilancia
El cuidado de las 7.4 hectáreas defendidas por el grupo Guardianes del Ehécatl se complementa con las Brigadas de Vigilancia Ambiental Tlaloque, que impulsan a los vecinos a adoptar y limpiar los espacios. Esta iniciativa busca fomentar la corresponsabilidad social en la preservación del medio ambiente.



