El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, afirmó este domingo que la evolución de los incendios que afectan a las provincias de Ávila y la sierra oeste de la Comunidad de Madrid durante la noche ha sido “muy positiva”, pero advirtió que aún “quedan horas complejas”. En una declaración institucional junto al presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, desde el Puesto de Mando Avanzado en Navaluenga (Ávila), Sánchez pidió a los ciudadanos extremar la precaución y mantenerse informados a través de canales oficiales.
Incendios en España: 150.000 hectáreas calcinadas en 2026
El jefe del Ejecutivo confirmó que el Consejo de Ministros aprobará el próximo martes un real decreto para declarar “zonas gravemente afectadas por emergencias de protección civil” las áreas dañadas por los incendios. Sánchez también alertó sobre el rápido aumento de las hectáreas afectadas: en menos de 24 horas, la superficie quemada por los 32 grandes incendios registrados en 2026 pasó de 130.000 a 150.000 hectáreas, lo que multiplica por seis la cifra del año anterior, considerado ya excepcional por su gravedad.
El presidente agradeció la labor de los efectivos y servidores públicos que combaten las llamas, y destacó la cooperación institucional entre administraciones. Asimismo, hizo un llamado a todos los actores políticos, institucionales, civiles y sociales para alcanzar un “gran pacto de Estado frente a la emergencia climática”. “Tenemos que incorporar el conocimiento de la ciencia para hacer las mejores políticas públicas en beneficio de nuestros conciudadanos”, reiteró.
Francia: el fuego ronda Burdeos con más de 220.000 evacuados
En el suroeste de Francia, el gigantesco incendio que ha arrasado 42.000 hectáreas se encuentra a “entre 25 y 30 km” de la ciudad de Burdeos y a “15 km” de su metrópolis, según informó el alcalde de Burdeos, Thomas Cazenave. En declaraciones a la prensa, Cazenave descartó la evacuación de la ciudad: “No hay ninguna evacuación de Burdeos en el orden del día, lo repito. Aquí, el fuego está más bien hacia el sur. Sigue en el límite de la metrópolis, pero no avanza”. Sin embargo, la situación sigue siendo “muy desfavorable”, advirtió el ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, en referencia a los frentes de Gironda, famosa por sus viñedos, así como en las Landas y el Var.
En los muelles de Burdeos, un humo anaranjado oscurecía el cielo al amanecer del domingo, con un fuerte olor a quemado en las calles. Más de 50.000 personas adicionales tuvieron que abandonar sus hogares cerca de Burdeos, elevando el total de evacuados por este único incendio a más de 220.000. En conjunto, entre Francia y España suman 325.000 evacuados, según las autoridades.
Testimonios de desolación y esfuerzos de extinción
Miles de bomberos exhaustos, apoyados por 1.500 militares y 1.200 policías, combaten las columnas de fuego que lo devoran todo a su paso. Las llamas han obligado al cierre de la autopista principal A63, que conecta Burdeos con la frontera española, y a la interrupción del tráfico ferroviario al sur de la ciudad por parte de la compañía SNCF.
Mathieu Plessis, un fabricante de bicicletas eléctricas que regresó a su municipio de Porge (suroeste), describió la escena: “No queda nada. Todo ha ardido. Todo eso es mi casa, bueno, era mi casa. No veo nada, veo desolación”, declaró a la AFP sobre la vivienda donde nació su abuela. Aurore Vigreux, una abogada de 38 años que vive en Le Barp, se ha refugiado en casa de su exmarido con su hija y varios animales. “No es que tenga miedo, estoy consternada al ver que en realidad el fuego avanza y que no hay nada que dé esperanza. Tienes aún vientos, anuncian una ola de calor para la próxima semana, así que va a ser aún peor”, declaró a la AFP.
Impacto y perspectivas
La magnitud de los incendios ha generado una crisis humanitaria y ambiental tanto en España como en Francia. Las autoridades de ambos países trabajan contrarreloj para contener las llamas, mientras se espera que una nueva ola de calor agrave la situación en los próximos días. Sánchez reiteró su llamado a la unidad política frente a la emergencia climática, subrayando la necesidad de políticas públicas basadas en el conocimiento científico.



