Infraestructura ciclista en CDMX: solo 11% de meta cumplida y usuarios denuncian abandono
Infraestructura ciclista en CDMX: solo 11% de meta cumplida

Plan Ciclista 2025-2030: avance insuficiente

El 5 de junio de 2025, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, presentó el Plan Ciclista 2025-2030, un ambicioso proyecto que prometía construir 300 kilómetros de nuevas ciclovías como parte de las obras de movilidad vinculadas al Mundial de 2026. Además, contemplaba dar mantenimiento a 533 kilómetros de carriles existentes y construir un nuevo velódromo en la alcaldía Gustavo A. Madero. Sin embargo, a más de un año de su anuncio, solo se han puesto en operación 34 kilómetros (17 kilómetros por sentido) de la ciclovía de Calzada de Tlalpan, inaugurada el 19 de abril de 2026. Esta ruta conecta la Plaza Tlaxcoaque, en el Centro Histórico, con el Cetram Huipulco, cerca del Estadio Ciudad de México. Esto representa apenas un 11% de la meta de nuevos carriles.

Colectivos ciclistas critican el ritmo de ejecución

Para los colectivos ciclistas, el avance es insuficiente. Guillermo Domínguez, activista y fundador de la plataforma @enbicixlacdmx, señaló en entrevista: “Lo único que está haciendo el gobierno es compensar la falta de infraestructura ciclista. Queremos pensar que no están actuando con dolo (…) Brugada hizo una promesa muy concreta, de que la ciudad se iba a convertir en una ciudad ciclista. Lo que han hecho es construir la ciclovía en calzada de Tlalpan, que sí, hacía mucha falta (…) pero falta”.

Ciclovía del Ferrocarril de Cuernavaca: abandono y peligro

Uno de los corredores que refleja el rezago es la ciclovía del Ferrocarril de Cuernavaca, una de las rutas más extensas de la zona metropolitana, con aproximadamente 60 kilómetros que siguen el antiguo derecho de vía ferroviario, enlazando Polanco con la comunidad de Fierro del Toro, en Huitzilac, Morelos, y atravesando varias alcaldías. Durante un recorrido por tramos de Miguel Hidalgo, Álvaro Obregón y La Magdalena Contreras, se constató el abandono: carriles con delimitación gráfica borrada, basura acumulada, socavones y segmentos deteriorados. A esto se suma la inseguridad. Domínguez explicó que algunos tramos oscuros sirven de refugio para personas en situación de calle, y que los grupos de ciclistas han emitido alertas para evitar ciertas zonas por la alta incidencia de robos. “Tenemos el asunto de varios compañeros que han sido asaltados e incluso asesinados; incluso hay alertas para no subir hasta Fierro del Toro, en Huitzilac, Morelos, donde hay problemas severos por inseguridad. La banda no puede subir sola, porque le da miedo que le pase algo”, detalló. Asimismo, en el límite entre Tlalpan y La Magdalena Contreras abundan los obstáculos.

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Otros puntos críticos: Insurgentes y Revolución

Las deficiencias no son exclusivas de la periferia. En la ciclovía de avenida Insurgentes, un eje de 28.5 kilómetros que conecta el norte y el sur de la ciudad, desde Calzada de San Simón (Gustavo A. Madero) hasta el Eje 10 Sur (Coyoacán), los usuarios reportan señalización vial desgastada, ausencia de confinamientos físicos y baches que, con la temporada de lluvias, incrementan el riesgo de accidentes. Francisco González, quien usa la bicicleta diariamente, comentó: “Hay que mantenerse muy al tiro (…) hay partes donde sí le hacía falta un buen mantenimiento por los baches y las alcantarillas, que la neta sí son un peligro. No conviene meterse en la ciclovía de ese lado, porque está bien feo. Tienen que irse cuidando de los baches, ahorita que llueve, para no caer”.

En la ciclovía de avenida Revolución, en la alcaldía Benito Juárez, el problema recurrente es la invasión del espacio. Principalmente en el tramo de Mixcoac a Barranca del Muerto, en ambos sentidos, el carril confinado es ocupado por comerciantes ambulantes y transeúntes, lo que obliga a los ciclistas a frenar intempestivamente o a salir de la vía protegida. Moisés Jiménez, comerciante de 62 años que usa su bicicleta para entregas, relató: “No les puede decir absolutamente nada, porque sienten que los está uno agrediendo. Aquí, por ejemplo, donde la gente espera afuera del hospital, están sentados sobre la ciclovía y uno tiene que pasar con mucho cuidado, porque puede ocasionar un percance”.

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Los retos y la demanda de una política integral

Entre los principales problemas identificados están: falta de mantenimiento e infraestructura deficiente, robos y asaltos violentos en rutas con poca afluencia, ausencia de señalización y confinamiento, tramos mal diseñados que no conectan con otras rutas, e invasión por comerciantes ambulantes y peatones. Para Domínguez, la solución no radica en confrontar a los comerciantes ni a los peatones, sino en exigir una política pública integral de movilidad que atienda estas deficiencias de fondo.