El gobierno de Colombia confirmó que, hasta la noche del lunes 10 de agosto, se contabilizan al menos 132 muertos y más de 570 heridos tras el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió al país. La cifra de víctimas, según la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales, se considera parcial mientras avanzan las labores de rescate en las zonas afectadas.
Balance de víctimas y daños materiales
El terremoto, que ocurrió la mañana del lunes 10 de agosto de 2026, provocó el colapso de múltiples edificios y viviendas. Las evaluaciones del gobierno, encabezado por el presidente Abelardo de la Espriella, indican que 32 ciudades resultaron afectadas. Más de 1,500 viviendas presentan algún tipo de afectación, dejando a numerosas familias a la intemperie en espera de asistencia y refugio temporal.
La ciudad de Pereira se ha consolidado como el punto más crítico de la emergencia nacional. Las autoridades locales confirmaron la muerte de 60 personas en esa ciudad. El alcalde de Pereira, Mauricio Salazar, informó que el sismo provocó la destrucción de 18 edificaciones y daños críticos con riesgo de derrumbe en más de 60 estructuras.
Emergencia nacional y respuesta del gobierno
El presidente Espriella declaró emergencia nacional y desplegó una unidad especializada de 180 rescatistas del Ejército Nacional para atender las 32 ciudades afectadas. Los equipos, equipados con tecnología de punta, incluyendo sensores de movimiento y cámaras térmicas, buscan agilizar la localización de personas atrapadas bajo los escombros en las horas consideradas críticas por los servicios de emergencia.
La emergencia ha saturado los hospitales locales, por lo que los heridos podrían ser trasladados a hospitales cercanos para continuar con su evaluación. El presidente Espriella instó al país a mantenerse en alerta máxima, mientras los rescatistas advierten que el balance final de víctimas podría incrementarse conforme las patrullas de rescate logren acceder a las zonas más aisladas cercanas al epicentro.
Apoyo internacional y próximos pasos
El gobierno de Estados Unidos, a través del secretario de Estado Marco Rubio, ofreció apoyo a Colombia tras el terremoto. Asimismo, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, respondió a la emergencia manifestando disposición para ayudar. Las labores de rescate continúan en las zonas afectadas, y las autoridades esperan que el balance de víctimas se actualice en las próximas horas.



