Muchas personas creen que fumar únicamente durante los fines de semana o en contextos sociales no representa un riesgo significativo para la salud. Sin embargo, los especialistas alertan que esta percepción es errónea y peligrosa. La neumóloga Ana Castillo Durán, del hospital Olympia Quirónsalud, advierte que incluso el consumo esporádico de tabaco o de cigarrillos electrónicos puede provocar lesiones pulmonares, asma y adicción a la nicotina en edades cada vez más tempranas.
Preocupación por la normalización del vapeo
Con motivo del Día Mundial Sin Tabaco, celebrado el 31 de mayo, los expertos expresan una creciente inquietud por la normalización del vapeo y el uso de nuevos dispositivos de nicotina, especialmente entre adolescentes y adultos jóvenes. Aunque estos productos suelen percibirse como una alternativa más segura, la doctora Castillo Durán subraya que también inhalan nicotina y otras sustancias para las cuales el cuerpo no está preparado.
El vapeo se presenta como algo moderno, tecnológico o menos perjudicial, lo que reduce enormemente la percepción del riesgo, sobre todo entre los más jóvenes. Cuando alguien vapea en una terraza, un concierto o una discoteca, se transmite el mensaje de que hacerlo es aceptable y cotidiano, lo que contribuye a su normalización.
Falsa sensación de control
Uno de los aspectos que más preocupa en consulta es la falsa sensación de control que rodea al consumo ocasional. Muchas personas creen que fumar solo los fines de semana o socialmente no tiene consecuencias, pero la especialista insiste en que no existe una dosis segura de tabaco. Incluso el consumo esporádico puede dejar huella en la salud respiratoria, manifestándose con síntomas como tos persistente, expectoración matutina, infecciones respiratorias recurrentes o una pérdida progresiva de capacidad pulmonar.
El daño del tabaco no comienza cuando aparece una enfermedad grave, sino mucho antes, con síntomas que a menudo se banalizan. Entre las enfermedades relacionadas con el tabaquismo que más preocupan a los neumólogos destacan el cáncer de pulmón y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), patologías que cada vez se diagnostican en pacientes más jóvenes. A esto se suma el impacto del vapeo, asociado a lesiones pulmonares graves como la EVALI (lesión pulmonar asociada al uso de cigarrillos electrónicos), que puede requerir ingreso en la unidad de cuidados intensivos.
Beneficios de dejar el tabaco
A pesar de los riesgos, los expertos recuerdan que abandonar el tabaco sigue siendo una de las decisiones médicas más beneficiosas para la salud. Los cambios positivos comienzan desde las primeras horas tras dejar de fumar, con mejoras en la respiración, el olfato, el gusto y la tolerancia al esfuerzo. Dejar el tabaco no solo reduce el riesgo de enfermedades graves, sino que también mejora la calidad de vida de manera significativa.



