El sistema de salud pública en Cuba enfrenta una crisis sin precedentes, con hospitales de La Habana que carecen de servicios de tomografía, apagones recurrentes, falta de agua potable y equipos médicos obsoletos. Denuncias de pacientes y médicos en redes sociales y medios internacionales reflejan un deterioro que amenaza la vida de los ciudadanos.
Paciente relata escalofriante respuesta de una doctora
Un ciudadano identificado como Miguelín compartió en redes sociales su experiencia al acudir a un hospital para análisis clínicos. "Ayer no había agua, hoy hay agua y no hay corriente", describió. Al preguntar a una especialista qué hacer en caso de emergencia sin electricidad, la respuesta que recibió se viralizó: "La doctora me dijo que era directo para la funeraria. Y ya, después dentro de dos o tres horas me enterraban, sin problema". El video generó numerosas reacciones dentro y fuera de la isla.
Equipos rotos y demoras en estudios especializados
Rosa Valentina Pérez, de 64 años, recibe atención en el Instituto de Oncología y Radiobiología (INOR). Lleva semanas esperando una tomografía para determinar la causa de la pérdida de movilidad en sus piernas, debido a que los equipos disponibles son insuficientes para atender la demanda. "Cuando esta mujer nació, la revolución impulsaba un sistema de salud gratuito y accesible", recuerda la AFP. Sin embargo, la pandemia de covid-19, el endurecimiento de las sanciones estadounidenses y la escasez de combustible han llevado al límite al sistema.
El gobierno concentra recursos en programas prioritarios
El gobierno ha enfocado los recursos en programas de cáncer, cardiología, nefrología y atención materno-infantil. No obstante, estos programas están entre los más afectados por la falta de medicamentos, el deterioro tecnológico, los apagones y el éxodo de personal hacia sectores mejor remunerados. Zholem Jorge Isaac, director nacional de Electromedicina, reconoció que "la línea tecnológica del programa de cáncer hoy está afectada en más de su 50%". Describió un sistema que opera con equipos envejecidos, dificultades para conseguir refacciones debido a las sanciones y constantes afectaciones por cortes eléctricos.
Personal técnico denuncia falta de repuestos
Técnicos como Dariel Alexis Díaz han explicado las complicaciones para mantener en funcionamiento ventiladores neonatales y otros equipos esenciales ante la falta de repuestos. "Esto es una locura", afirma un ciudadano en redes sociales.
Hospitales responden a denuncias de insalubridad
El periodista cubano Mario J. Pentón ha difundido reportes sobre presuntas condiciones de insalubridad y problemas en el suministro de agua en hospitales como el Manuel Ascunce Domenech, en Camagüey, y el Calixto García, en La Habana. Usuarios denuncian deficiencias que afectan la atención. En respuesta, el Hospital Universitario Manuel Ascunce Domenech calificó de "irresponsable y mal intencionada" la información que aseguraba que el agua utilizada en hemodiálisis estaba infectada por Monilia. La institución afirmó que "el agua de nuestra planta es analizada rigurosamente. Semanalmente se realizan estudios físico-químicos y microbiológicos en toda la cadena" y que "todos los registros son negativos, demostrando que el agua es apta y segura".
Pacientes de hemodiálisis en riesgo por equipos obsoletos
En el Hospital Hermanos Ameijeiras, el propio personal médico ha informado que 72 pacientes dependen de 13 riñones artificiales obsoletos, de los cuales únicamente 11 funcionan. La escasez de personal agrava la situación: médicos, enfermeros y técnicos han abandonado el sector ante salarios insuficientes. La jefa de Nefrología, Iamara Castro, indicó que algunas sesiones de hemodiálisis se redujeron de cuatro a dos horas para distribuir recursos limitados y "no sobreexplotar el único personal que tenemos". "Cuando usted acorta el periodo del tiempo de hemodiálisis, está acortando la vida", lamentó.
Paciente teme por fallas técnicas durante sesiones
Nelson Companioni, de 81 años, paciente de hemodiálisis, dijo que más de una vez temió no poder completar una sesión debido a fallas técnicas. "Este mismo equipo ha tenido serias dificultades con una bombita que tiene detrás y usted ve a las enfermeras arrodilladas allí dándole golpes para que eche a andar", comentó. Para la doctora Castro, si el sector de la salud aún se "mantiene en pie" es gracias "al valor humano".



