La variante BA.3.2 del Covid-19, también conocida como “Cigarra” o “Cicada”, ha generado atención internacional por su rápida propagación y características genéticas. Se trata de un sublinaje de Ómicron identificado inicialmente en Sudáfrica a finales de 2024, que se ha extendido a diversos países en 2025 y 2026.
Hasta finales de marzo de 2026, no se han confirmado casos de esta variante en México, de acuerdo con reportes de autoridades sanitarias. Sin embargo, ya ha sido detectada en al menos 23 países, incluyendo algunas naciones de América Latina, por lo que especialistas no descartan su eventual llegada al país.
La variante BA.3.2 ha sido catalogada como una variante bajo vigilancia por la Organización Mundial de la Salud (OMS), debido a su alto número de mutaciones en la proteína spike y su potencial de evasión inmunológica. No obstante, hasta ahora no hay evidencia de que cause cuadros más graves ni un aumento en hospitalizaciones o muertes.
Los síntomas asociados a esta variante son muy similares a los de otras variantes de Covid-19, sin presentar síntomas distintivos. Su diagnóstico depende de pruebas y vigilancia epidemiológica.
En Estados Unidos, la variante ha sido detectada en al menos 25 estados durante los primeros meses de 2026, según los CDC. El primer caso en ese país se registró en junio de 2025 en un viajero procedente de Países Bajos. A pesar de su presencia, su circulación sigue siendo baja y no ha provocado un aumento significativo en hospitalizaciones.
Las autoridades sanitarias recomiendan mantener la vacunación y refuerzos, así como medidas básicas de prevención, ya que las vacunas actuales siguen siendo efectivas para prevenir enfermedad grave y muerte ante esta variante.



