La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi) reveló que el 31% de los hogares en 93 ciudades del país fue víctima de algún delito durante el primer semestre de 2026. Este dato marca un repunte respecto al 25.9% registrado en el mismo periodo de 2024, aunque se mantiene por debajo del 38.6% de 2018.
Tendencia de la victimización en hogares
De acuerdo con el Inegi, la victimización de los hogares ha mostrado altibajos en los últimos años. En el primer semestre de 2018, el 38.6% de los hogares reportó haber sido víctima de algún ilícito. Para el primer semestre de 2020, el porcentaje descendió a 28.1%, y continuó bajando hasta 27.4% en el primer trimestre de 2022. La tendencia a la baja se mantuvo en el primer semestre de 2024, con 25.9%, pero a partir de entonces se revirtió: en 2025 subió a 30.8% y en 2026 alcanzó el 31%.
Las ciudades más afectadas
La ENSU documenta que tres demarcaciones superan el 44% de hogares victimizados. Xochimilco encabeza la lista con un 46.6%, seguida de Chimalhuacán con 44% y Naucalpan de Juárez con 43.5%. Otras ciudades con altos porcentajes son Puebla (43.2%), Ecatepec (42.5%), Azcapotzalco (42.4%), Toluca (42%), Coyoacán (40.8%), Iztacalco (40.5%) y La Magdalena Contreras (39.9%). Completan la lista Oaxaca (39.8%), Tlalnepantla de Baz (39.7%), Iztapalapa (39.7%), Cuautitlán (38.7%), Pachuca (38.2%), Aguascalientes (39.7%) y Milpa Alta (39.7%).
Impacto en la vida cotidiana
El miedo a la delincuencia ha modificado rutinas en millones de hogares. Según el Inegi, un promedio del 42% de las personas mayores de 18 años dejó de llevar objetos de valor. El 35.9% dejó de caminar de noche cerca de su vivienda, el 22.5% dejó de visitar parientes o amigos, y el 38.2% no permite que menores de edad salgan solos. Estas adaptaciones no son elecciones libres, sino renuncias impuestas por la inseguridad, como señala el análisis del especialista Mario Luis Fuentes en el artículo original.
Diferencias por género
Las mujeres experimentan cambios de hábitos significativamente mayores que los hombres. En el primer semestre de 2026, el 47.4% de las mujeres dejó de llevar objetos de valor, frente al 35.3% de los hombres. Asimismo, el 43.1% de ellas dejó de caminar de noche, mientras que entre los hombres el porcentaje fue de 27.2%. En cuanto a dejar de visitar amigos o familiares, el 26.4% de las mujeres modificó su conducta, contra el 17.9% de los varones.
La distribución territorial de la victimización muestra que no se trata de una anomalía localizada, sino de una condición extendida de la vida urbana. La concentración en demarcaciones metropolitanas revela espacios marcados por desigualdades, deterioro institucional y formas fragmentadas de gobernanza, según el análisis de la encuesta.



