El lunes 6 de julio de 2026 se convirtió en el día menos violento en México en materia de homicidios dolosos de la última década, con apenas 25 casos registrados en todo el país, según cifras preliminares del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). Este dato representa un hito en la estrategia de seguridad del gobierno federal.
Contexto de la baja histórica
El récord anterior correspondía al domingo 7 de junio de 2026, con 28 homicidios, que ahora pasa al segundo lugar. El tercer puesto lo ocupa el 15 de mayo de 2026, con 29 asesinatos. La tendencia a la baja se ha mantenido de manera consistente en los últimos meses.
De acuerdo con el informe del SESNSP, el promedio diario de homicidios dolosos en los primeros seis días de julio es de 36.6 casos, con un total de 226 víctimas en ese periodo.
Reducción del 46% en homicidios diarios
El Gabinete de Seguridad reportó que la violencia letal ha disminuido un 46% en comparación con septiembre de 2024, cuando se registraban 86.9 homicidios diarios. En el último mes, la cifra se redujo a 47.3 asesinatos por día, lo que refleja una mejora significativa en la seguridad pública.
"Estos números son el resultado de una estrategia integral de seguridad que estamos implementando en todo el país", declaró un portavoz del Gabinete de Seguridad. "Seguiremos trabajando para que esta tendencia a la baja se mantenga".
Distribución de homicidios por entidad
El lunes 6 de julio, Michoacán fue la entidad con más homicidios, con tres casos. Le siguieron Chiapas, Morelos, Puebla, Sinaloa y Tabasco, cada uno con dos homicidios. Otras 12 entidades registraron un homicidio cada una: Baja California, Campeche, Chihuahua, Ciudad de México, Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Nayarit, Nuevo León, Quintana Roo y Sonora.
El resto de los estados no reportaron homicidios dolosos ese día, lo que contribuyó a la cifra históricamente baja.
Impacto de la estrategia de seguridad
El descenso en los homicidios se atribuye a las políticas implementadas por el gobierno federal, que incluyen mayor coordinación entre fuerzas federales y estatales, así como programas de prevención social. El SESNSP continúa monitoreando las cifras para evaluar la efectividad de estas medidas.
"El 6 de julio es un ejemplo de que la paz es posible", señaló un analista en seguridad. "Sin embargo, aún hay retos importantes en regiones como Michoacán y Sinaloa".



