En Nezahualcóyotl, Estado de México, policías municipales habrían incurrido en detenciones ilegales y tortura para hacerse acreedores a un millonario programa de estímulos y recompensas. Así lo revelan testimonios de presuntas víctimas y de un exintegrante de la corporación, que narraron a Excélsior cómo operaba este sistema.
Testimonio de expolicía: presión para inflar detenciones
Un exintegrante de la comisaría, que pidió el anonimato, aseguró que fue dado de baja por negarse a inflar las puestas a disposición. “Tal parece que esto es una competencia. Como el sueldo es muy bajo, los compañeros tratan de meter lo mayor (detenciones) que se pueda para poder tener un extra”, declaró.
Según el expolicía, hasta hace unas semanas los elementos utilizaban una oficina dentro del Ayuntamiento, con vidrios polarizados, para “plataformear” a los detenidos, amedrentarlos e incluso implantarles drogas. A esta oficina la conocían como Sistema de Inteligencia Criminal (SIC). “En esa puerta, al fondo a la izquierda, es un pasillo. No hay cámaras, no hay nada, ahí los ponían de rodillas, esposados y les empezaban a dar de golpes, los cacheteaban, los asfixiaban”, relató.
Denuncia de hermanas: detenidas y torturadas
Excélsior recabó el testimonio de dos presuntas víctimas, las hermanas Nicole y Ximena, de 20 y 25 años, quienes denuncian que fueron detenidas sin explicación el 4 de mayo cuando regresaban del gimnasio en sus motonetas. Narraron que policías vestidos de civiles las subieron a una camioneta blanca sin logos y las trasladaron al SIC.
“Ya había más detenidos ahí, no era la única”, dijo Nicole, quien pensó que se trataba de un secuestro. Ximena relató: “Le quitan la bolsa y me la ponen así a mí en la cara y pues no respiraba, yo pateaba de la desesperación, les gritaba ‘ya no lo hagan’; me decían ‘agarra el arma o si no vamos a seguir’”. Nicole agregó: “Al momento de que a ella (Ximena) la estaban asfixiando a mí me estaban dando toques con el teaser, en el pecho y la espalda. Fue más fuerte escuchar cómo la asfixiaba, yo decía, ¿en qué momento la van a matar?”.
Liberación tras orden judicial y denuncia por tortura
Las hermanas fueron presentadas ante el Ministerio Público La Perla, donde un médico legista acreditó sus lesiones. Al día siguiente, la Comisaría publicó una foto de ambas con cintillo en los ojos, acusándolas de portación de drogas. Dos días después, en una audiencia de control en el Penal Neza Bordo, un juez determinó su detención como ilegal y ordenó a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) iniciar una carpeta de oficio por el delito de tortura. Fueron liberadas tras casi cuatro días privadas de su libertad.
Hasta la fecha, ningún elemento ha sido separado de su cargo. La Comisaría negó a la defensa el material videográfico del estacionamiento del Ayuntamiento, argumentando que las cámaras de vigilancia no funcionaban ese día. El abogado de las víctimas, Jesús Barajas, señaló: “Es imposible que no funcionen esas cámaras siendo la casa del presidente municipal y del propio director o comisario de seguridad pública”.
Comisario niega existencia de SIC
En entrevista, el Comisario General de Seguridad Ciudadana de Nezahualcóyotl, Vicente Ramírez García, negó la existencia del SIC y descartó que se encubra a funcionarios. “No existe esta área con este nombre. No hay forma de que un servidor público cometa o transgreda la Ley y pueda esconderse de la misma”, aseveró. Sobre las fallas en las cámaras, dijo: “No es exclusiva de Nezahualcóyotl, es en todo el país”.
Programa millonario de estímulos
El programa de estímulos y recompensas no es nuevo, pero su presupuesto aumentó un 40% durante la gestión del presidente municipal Adolfo Cerqueda Rebollo, pasando de 10 millones de pesos en 2022 a 14 millones programados para 2026. La primera entrega de este año, correspondiente al periodo noviembre-mayo, otorgó siete millones de pesos a mil 617 policías el 11 de julio. Según el municipio, esos elementos realizaron mil 990 detenciones en seis meses, con mil 329 puestas a disposición ante el ministerio público.
El exintegrante de la Comisaría afirmó que “tiene conocimiento desde el presidente municipal hasta sus subalternos” y que a los policías que se negaban a cumplir con las detenciones se les castigaba con patrullaje sin armas en zonas peligrosas. Las hermanas, por su parte, aseguran que la experiencia las dejó con desconfianza hacia las autoridades y temor por su seguridad.



