Diariamente, cientos de armas de fuego cruzan ilegalmente de Estados Unidos a México ocultas en compartimentos secretos de vehículos o dentro de camiones de carga. La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) reporta que cada año ingresan más de 200.000 armas, un promedio de 567 al día, de las cuales el 70% provienen de armerías estadounidenses y entran por la frontera norte.
Este tráfico está vinculado a la violencia en México. Según la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), cerca del 70% de los asesinatos se cometen con armas de fuego, y la mayoría de estas son de origen estadounidense. En el primer semestre de 2019 se registraron 10.274 homicidios y 5.633 personas con lesiones graves por armas de fuego, según el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP).
La modalidad más común es el 'tráfico hormiga', donde ciudadanos estadounidenses sin antecedentes, conocidos como 'compradores paja', adquieren armas legalmente en armerías y las entregan a grupos que las envían a México. También se compran en ferias de armas o por internet, donde no se revisan antecedentes, facilitando la adquisición incluso a personas con prohibición legal.
Las armas se envían en pequeñas cantidades o en arsenales ocultos en camiones de carga, que cruzan aduanas mexicanas debido a corrupción o amenazas del crimen organizado. También se utilizan túneles en ciudades fronterizas. La Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) señala que la mayoría de las armas se compran en California, Arizona, Nuevo México y Texas, donde hay 22.689 armerías autorizadas.



