Tijuana, 11 de mayo. Integrantes de la Patrulla Espiritual y empleados de una llantera fueron denunciados por el delito de privación ilegal de la libertad en contra de una mujer transgénero. Los hechos fueron documentados en una transmisión en vivo que el líder de la organización grabó y compartió en sus redes sociales.
La carpeta de investigación, con NUC 04/2026/14466, fue presentada el 9 de mayo en Tijuana luego de que una activista recibiera al menos tres videos publicados en la página oficial de la Patrulla Espiritual. En las imágenes se observa cómo identificaron a una mujer transgénero y, contra su voluntad, la subieron a una camioneta.
En el video, la víctima, que se identificó como mujer, era llamada constantemente como hombre. A pesar de negarse a subir al vehículo y a recibir servicios, fue obligada a hacerlo. Dentro del vehículo, la mujer trans pedía que la dejaran ir sin que su petición fuera respetada.
En otro video, el líder del grupo, conocido como Chiquilin, advirtió que pediría ayuda a empleados de una llantera llamada Jaramillo para obligarla a subir. Le advirtieron que estaría en un proceso de entre 3 y 6 meses, durante los cuales permanecería encerrada.
La Asamblea Nacional Trans No Binaria exigió la intervención de la Subdirección de Diversidad e Inclusión del Ayuntamiento de Tijuana ante las posibles violaciones a derechos humanos. Señalaron que la víctima fue sometida a violencia y humillación por su identidad de género, lo que constituye un intento de terapias de conversión, delito tipificado en el Código Penal de Baja California.
La Patrulla Espiritual está vinculada al Centro de Rehabilitación Jireh en Tijuana, que ha sido relacionado con hechos violentos y permisos irregulares. Colectivos LGBT+ advierten que hay más casos similares exhibidos en redes sociales, donde se realizan terapias de conversión bajo el pretexto de rehabilitación.



