Martina Amates González, encargada del Parque Nacional Grutas de Cacahuamilpa, fue asesinada junto con su hija, Ivana Esperanza Gama Amates, y un hombre identificado como Eliseo "N", quien presuntamente fungía como su chofer y acompañante. Los tres desaparecieron mientras viajaban por el municipio de Pilcaya, en el estado de Guerrero.
Hallazgo de los cuerpos
El hallazgo ocurrió la noche del lunes a un costado de la carretera federal Alpoyeca–Grutas de Cacahuamilpa, a la altura del kilómetro 48+003. Policías y peritos localizaron los tres cuerpos con huellas de tortura y múltiples impactos de arma de fuego en la cabeza. El crimen ha provocado conmoción por ocurrir en la zona de acceso a uno de los atractivos naturales más importantes del estado.
De acuerdo con las primeras investigaciones, familiares de Martina Amates, de 49 años, e Ivana Esperanza, de 26, reportaron su desaparición después de perder contacto con ellas alrededor de las 17:00 horas del lunes. Ambas eran originarias de la comunidad de El Transformador, en Pilcaya, y laboraban en el Parque Nacional Grutas de Cacahuamilpa. Con ellas también viajaba Eliseo "N", quien desapareció al mismo tiempo y posteriormente fue identificado como la tercera víctima.
Reporte de emergencias
Cerca de las 23:00 horas del lunes, un reporte al número de emergencias alertó sobre la presencia de tres cuerpos abandonados a un costado de la carretera federal. Al llegar al sitio, elementos de seguridad confirmaron el triple homicidio y acordonaron la zona para preservar los indicios.
Peritos en criminalística realizaron las diligencias durante los primeros minutos del martes. Las investigaciones ministeriales establecen que las víctimas presentaban signos de violencia física y disparos de arma de fuego en la cabeza, características que apuntan a una ejecución.
Evidencias en la escena
En el lugar también fue encontrada una cobija gris con rojo, manchada de sangre, que presuntamente fue utilizada para envolver los cuerpos antes de ser abandonados sobre la carretera. Como parte de la inspección, los especialistas documentaron la vestimenta de las víctimas y recabaron diversos indicios balísticos y biológicos que serán integrados a la carpeta de investigación.
Uno de los elementos que mantiene abiertas varias líneas de investigación es la desaparición del automóvil en el que viajaban las víctimas. De acuerdo con la información recabada por las autoridades, Martina Amates, su hija y Eliseo se desplazaban en un Nissan Tsuru color azul turquesa, con placas del estado de Guerrero. La unidad no fue localizada en el lugar del hallazgo, por lo que las autoridades mantienen su búsqueda para determinar si fue robada tras el crimen o utilizada por los responsables para escapar.
Investigación en curso
La Fiscalía General del Estado de Guerrero abrió la carpeta de investigación correspondiente para esclarecer el triple homicidio e identificar a los responsables. Los cuerpos fueron trasladados al Servicio Médico Forense (Semefo) de Chilpancingo, donde se les practicarán las necropsias de ley como parte del proceso pericial. Hasta el momento no se ha informado sobre personas detenidas ni se ha confirmado el móvil del ataque.



