El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, anunció este miércoles la construcción de una prisión de máxima seguridad para aislar a los jefes de pandillas, tras una fuga masiva de reos y el aumento de la violencia en el país. La medida se enmarca en un endurecimiento de las reglas penitenciarias para evitar que los criminales dirijan desde prisión a las organizaciones delictivas, responsables del narcotráfico y de la mayoría de asesinatos en el país.
Anuncio en medio de la conmoción por violencia
Mulino realizó el anuncio durante un discurso ante la Asamblea de Diputados, en medio de la conmoción por la muerte de una niña de 10 años en un ataque de sicarios contra su padre, y por la fuga de casi 200 presos de la cárcel La Joyita, en los alrededores de Ciudad de Panamá, ocurrida hace un mes. La mayoría de los fugados ya han sido recapturados.
"Vamos a construir una cárcel de máxima seguridad y endurecer las normas penitenciarias para quienes cometen delitos desde dentro de las cárceles", dijo Mulino. "Impondremos un plan de fuerza mayor (...) aislando a los líderes de bandas de manera total", añadió sin dar detalles del centro penitenciario.
Contexto regional: modelo Bukele
Varios países de Latinoamérica intentan replicar el modelo carcelario del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, uno de los pilares de su guerra contra las pandillas que ha dejado unas 92.000 personas presas desde 2022. Sin mencionar la política de seguridad de Bukele, Mulino defendió el endurecimiento de las medidas. "Prefiero que me acusen de sobrepoblar cárceles a que los pandilleros sigan extorsionando, matando, robando y moviendo drogas por todas las calles de nuestro país", afirmó.
Ecuador y Costa Rica construyen actualmente prisiones inspiradas en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) de El Salvador, donde hay estrictas condiciones de reclusión y, según las oenegés, graves violaciones de derechos humanos.
Condiciones penitenciarias y derechos humanos
Mulino también se refirió a las condiciones de reclusión: "Los presos no serán huéspedes en cárceles que más parecen un resort (hotel) (...) que un centro donde están pagando una condena por daños muy graves a la sociedad". Añadió: "Respaldo la política de derechos humanos, pero siempre el de las víctimas será primero para mí".
Actualmente, Panamá alberga unos 24 mil presos en una veintena de cárceles, cuya capacidad total es para 14 mil 700 personas. Aunque en el país no están presentes las temidas pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha como en el norte de Centroamérica, existen más de 150 bandas criminales, sobre todo en Colón y la zona metropolitana.
Cifras de violencia
Según cifras oficiales con base en datos hasta el primer semestre de 2026, el país registra seis homicidios por cada 100 mil habitantes. Sin embargo, esa tasa se duplica en la provincia caribeña de Colón y en la región donde está la capital. Si sigue la tendencia nacional, la tasa anual se duplicaría.



