Puebla concentra 53% del huachigás en México; tomas clandestinas crecen 35%
Puebla: 53% del huachigás; tomas clandestinas suben 35%

Entre enero y marzo de 2026, Puebla registró 157 tomas clandestinas de gas LP, una cada 13 horas con 57 minutos, lo que representa el 52.51% del total nacional, según el Observatorio Ciudadano IGAVIM. La cifra implica un incremento del 35.3% frente a las 116 perforaciones del mismo periodo de 2025.

El Estado de México ocupa el segundo lugar con 79 tomas clandestinas (crecimiento del 43.6% interanual), y Veracruz el tercero con 23 (35.2% más). En total, el delito se detectó en 11 entidades, pero la mayor concentración se mantiene en estos tres estados.

El huachigás mantiene tendencia al alza

A nivel nacional se registraron 299 tomas clandestinas en el primer trimestre, equivalentes a una perforación cada 7 horas con 19 minutos. Por mes, enero sumó 96, febrero 91 y marzo 112, mostrando una tendencia ascendente. No obstante, la cifra es inferior a las 401 tomas del cuarto trimestre de 2025, uno de los periodos más elevados.

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“Aunque este delito solo presenta registros en ocho entidades, es importante analizar los impactos acumulativos que genera en los delitos de alto impacto en los estados vecinos, así como el papel que desempeña para dar estabilidad a las economías delictivas”, señala el informe del IGAVIM.

El ducto Cactus-Tula-Guadalajara concentra el problema

Susana Cazorla, directora y socia fundadora de SICEnrgy, explicó que las perforaciones se concentran en el gasoducto Cactus-Tula-Guadalajara, uno de los más importantes del país. “El ducto tiene paros constantes porque un día detectan una toma clandestina en un tramo y al siguiente aparece otra en un punto distinto. La pérdida de presión obliga a detener la operación por secciones”, señaló en entrevista.

La especialista añadió que “las tomas clandestinas no han desaparecido, simplemente cambian de ubicación. En algunas zonas disminuyen, en otras aumentan, pero en conjunto el primer trimestre de este año muestra un incremento respecto al mismo periodo del año pasado”.

Explosiones y evacuaciones reflejan el riesgo

El 4 de junio, en Tepeaca, Puebla, explotaron cuatro pipas de gas LP en predios utilizados para almacenamiento y trasiego ilegal, poniendo en riesgo a más de 2,000 personas. El 10 de junio, Pemex atendió una fuga en un gasoducto en San Matías Tlalancaleca, también en Puebla, ocasionada por una toma clandestina, lo que obligó a desalojar a 120 personas.

El Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) recomienda reportar señales como olor intenso a gas, silbidos en ductos, nubes por evaporación o zonas con vegetación muerta.

El combate enfrenta limitaciones de seguridad

Aunque Pemex cuenta con el sistema de monitoreo Scada, que detecta cambios de presión y flujo en tiempo real, la respuesta operativa es limitada por las condiciones de seguridad. Cazorla señaló: “Los trabajadores no pueden enfrentarse a grupos del crimen organizado ni arriesgar su vida. En otros casos, las autoridades llegan y encuentran a mujeres o familias, por lo que tampoco actúan. El monitoreo con drones y las labores de vigilancia de Pemex son insuficientes”.

La especialista concluyó que la combinación de vigilancia tecnológica, operativos de seguridad y presencia del crimen organizado explica por qué las tomas clandestinas continúan en niveles elevados y se desplazan entre regiones.

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