La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que sí ha sostenido reuniones personales con madres buscadoras y familiares de personas desaparecidas, así como con víctimas directas de diversos casos, pero señaló que no lo hace público para evitar que dichos encuentros se conviertan en eventos mediáticos. Esto surge tras las críticas por haber invitado a Palacio Nacional al popular pato Merlín y a la familia que lo cuida, mientras algunos colectivos de búsqueda han señalado que no han sido atendidos directamente por ella.
Sheinbaum defiende su gestión con colectivos de búsqueda
“Yo recibo casos muy difíciles y muy dolorosos, que recibo de manera personal, aquí y fuera de la ciudad, pero no me gusta hacer algo mediático de ello; la parte institucional lo atiende Rosa Icela”, comentó la mandataria. Derivado de lo anterior, Sheinbaum señaló que la atención permanente a colectivos de búsqueda corresponde principalmente a la titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Rosa Icela Rodríguez Velázquez, a quien calificó como una funcionaria que realiza un trabajo “extraordinario”.
De acuerdo con la jefa del Ejecutivo, la secretaria mantiene reuniones periódicas con madres buscadoras y familiares de personas desaparecidas para dar seguimiento a sus demandas y a los procesos de búsqueda. Asimismo, Sheinbaum ha señalado en ocasiones anteriores que la titular de Gobernación se reúne aproximadamente cada 15 días con colectivos y familiares para informar sobre avances en la localización de personas desaparecidas.
Críticas por la invitación al pato Merlín
En cuanto a la controversia por el pato Merlín, Sheinbaum defendió la invitación realizada al animal y su familia durante su conferencia mañanera del lunes 22 de junio, luego de que familiares de desaparecidos cuestionaran que se diera espacio a ese tipo de actividades mientras continúan exigiendo reuniones con autoridades. La presidenta consideró que la presencia del animal forma parte del ambiente generado por la celebración del Mundial de Fútbol 2026 en México y destacó que detrás de la historia del pato existe una familia con necesidades que también merecen atención.



