El futbolista argentino Matías Alejandro Pourrain, de 34 años, fue detenido por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en el Aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale, Florida, cuando se disponía a abordar un vuelo con sus compañeros del Miami United FC hacia Los Ángeles para disputar la final de la UPSL. La detención ocurrió el jueves 6 de agosto y ha generado controversia por las versiones encontradas sobre su situación migratoria.
Detalles de la detención en el aeropuerto
Según relató su abogada, Regina de Moraes, a Telemundo 51, el equipo ya había pasado los controles de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) y esperaba abordar el avión cuando tres hombres vestidos de civil se acercaron al futbolista. Los agentes le preguntaron su nombre y le dijeron que necesitaban hacerle algunas preguntas. No hubo discusión ni enfrentamiento; Pourrain fue separado de sus compañeros y trasladado a una instalación de ICE.
La defensa sostiene que Pourrain ingresó legalmente a Estados Unidos en 2019 y que actualmente cuenta con un permiso de trabajo vigente mientras permanece pendiente una solicitud migratoria. Sin embargo, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ofrece una versión distinta y afirma que el argentino excedió el periodo de estancia autorizado.
La versión del gobierno y la defensa
El DHS señaló que Pourrain ingresó legalmente a Estados Unidos el 12 de noviembre de 2019 por el aeropuerto internacional de Atlanta y recibió autorización para permanecer seis meses, hasta el 11 de mayo de 2020. Según el gobierno estadounidense, permaneció en el país después de esa fecha y violó las condiciones de su estancia. El organismo informó que ICE lo arrestó el 6 de agosto en el aeropuerto de Fort Lauderdale y que permanecerá bajo custodia mientras continúa su proceso de remoción, con acceso al debido proceso.
Por su parte, la abogada De Moraes explicó que la situación es más compleja, ya que Pourrain tiene una solicitud migratoria pendiente, sin aprobación ni rechazo, además de un permiso de trabajo que, según ella, continúa vigente. De Moraes indicó que esa situación puede convertirse en un área gris dentro de la legislación migratoria y que buscará que un juez determine si el futbolista puede recuperar su libertad bajo fianza.
Sin antecedentes criminales y reacción del club
La familia y la defensa aseguran que el futbolista no tiene antecedentes criminales. Su abogada afirmó que nunca ha sido detenido por conducir bajo los efectos del alcohol, violencia doméstica, robo u otros delitos. Una revisión de registros policiales en Miami-Dade y Broward tampoco encontró antecedentes a su nombre, según la información difundida por Telemundo 51.
Miami United FC, club en el que Pourrain además de jugar participa en actividades de formación de niños, manifestó públicamente su respaldo al futbolista y a su familia. El club lo describió como una pieza importante de la organización y destacó tanto sus condiciones deportivas como su calidad personal. Durante la temporada 2026, Pourrain apareció de manera constante en el ataque y marcó goles importantes, como uno en la victoria 4-0 sobre Miami FC U20 y otro en el triunfo 6-2 ante Florida Wolves.
Situación actual y próximos pasos
Pourrain permanece detenido; el localizador oficial de detenidos de ICE confirma que está bajo custodia, aunque no identifica públicamente el centro en el que se encuentra. Su abogada indicó que inicialmente estuvo en el centro de detención de Miramar y que posteriormente comenzó su traslado al Krome North Service Processing Center, en Miami. El caso también pone el foco en una política migratoria estadounidense que ha incrementado la preocupación entre personas con procesos migratorios pendientes, ya que la detención ocurrió durante un viaje doméstico y no al ingresar desde otro país.
El futuro inmediato de Pourrain depende ahora de un juez de inmigración. Su familia espera que pueda solicitar una fianza y abandonar el centro de detención mientras continúa su proceso migratorio. La defensa busca que se valore su situación particular y que no cuenta con antecedentes criminales, mientras que el gobierno estadounidense mantiene que excedió el tiempo autorizado y enfrentará un procedimiento de remoción. Hasta este momento, hablar de una deportación sería incorrecto, pues la resolución aún no se ha producido.



