La Iglesia católica ha lanzado un llamado para que la expresión "¿Y si sí?" no se limite a ser un simple grito de aliento durante el Mundial de 2026, sino que se convierta en una verdadera forma de mirar la vida y enfrentar los problemas estructurales del país. En su mensaje semanal, difundido a horas del partido entre México e Inglaterra por los octavos de final, la institución religiosa reflexionó sobre el optimismo que ha despertado el desempeño de la Selección Mexicana y la necesidad de trasladar esa esperanza a otros ámbitos.
El renacer de la esperanza en tiempos mundialistas
Para la Iglesia, la frase "¿Y si sí?" resume la posibilidad de alcanzar lo que parece imposible, no solo en el deporte, sino en áreas donde el pesimismo se ha instalado de manera irreversible. "La expresión retrata el ánimo de todo México en estos momentos mundialistas, el renacer de la esperanza", señaló la institución. Sin embargo, cuestionó por qué esa esperanza debería quedarse únicamente en una cancha de fútbol, y qué nos ha llevado a creer que ciertos problemas son permanentes, como la violencia, las familias rotas o los daños a la dignidad humana.
¿Por qué creer en el Mundial y no en el cambio social?
La reflexión religiosa planteó preguntas directas: "¿Por qué somos capaces de creer que podemos ganar un Mundial, pero no de creer que podemos reconstruir nuestro país? ¿Qué pasaría si esa misma convicción la lleváramos a los desafíos que verdaderamente marcan la vida de nuestro país? ¿Y si sí pudiéramos disminuir la violencia que tanto dolor ha sembrado en nuestras comunidades? ¿Y si sí encontráramos caminos para que cada vez haya menos personas desaparecidas y más familias que recuperen la paz?"
Más allá del partido: un llamado a la acción
El mensaje de la Iglesia invita a que el "¿Y si sí?" se convierta en "una forma de mirar la vida" y no solo quede como un grito de aliento para animar un partido de fútbol, ya que el Mundial terminará el próximo 19 de julio de 2026 y los grandes problemas de México seguirán existiendo. "No vamos a resolver solos la crisis que vive el país, pero sí podemos convertirnos en personas que cuidan, escuchan, acompañan y defienden la vida dondequiera que estén", expresó la institución.
El fin del Mundial no debe apagar la esperanza
La Iglesia advirtió que, aunque México llegue a ser campeón, la emoción pasará y la frase dejará de ser tendencia. "Sin embargo, los grandes desafíos de nuestro país seguirán esperando personas capaces de creer que el cambio es posible", concluyó. El llamado coincide con la antesala del partido de octavos de final entre México e Inglaterra, programado para este domingo, que definirá el pase a cuartos de final. La Selección Mexicana ha generado una ola de optimismo en el país, y la Iglesia busca canalizar esa energía hacia la solución de problemas sociales como la violencia, las desapariciones y la reconstrucción del tejido social.



