La investigación por la desaparición violenta de la periodista veracruzana Roxana Berenice Guzmán Ramírez sufrió un duro revés tras la liberación de tres de los seis detenidos que estaban vinculados al caso. La decisión fue tomada por un juez de control luego de una audiencia que se extendió por más de seis horas, donde se determinó que no existían elementos suficientes para mantenerlos en prisión.
Fallo judicial complica las pesquisas
El juez Daniel García señaló que la Fiscalía de Veracruz no presentó pruebas contundentes para vincular a proceso a Alejandro N, Luis Arturo N y Andrés N, quienes habían sido asegurados durante un cateo en el fraccionamiento Residencial Sección XI, en Nanchital. Los tres recuperaron su libertad cerca de la medianoche del lunes, mientras que César Alejandro N, trabajador del Complejo Petroquímico Cangrejera, permanece bajo proceso.
Este fallo judicial echó abajo la narrativa inicial de las autoridades y abrió un boquete en las pesquisas, a una semana de que ocurriera la privación ilegal de la libertad en el domicilio de la comunicadora. La falta de pruebas sólidas ha generado críticas hacia el manejo del caso.
Operativo bajo sospecha
Las detenciones se realizaron entre el viernes y el sábado durante un operativo que, según familiares de los presuntos involucrados, fue irregular. Aseguran que los hombres se encontraban en una convivencia cuando fueron sometidos y trasladados sin que se les mostrara una orden judicial, y denunciaron uso excesivo de fuerza.
Organizaciones defensoras de derechos humanos y de periodistas, así como familiares de la víctima, han ejercido presión para que se esclarezca el caso. Ante las reacciones y reclamos por la liberación de la mitad de los asegurados, la gobernadora Rocío Nahle pidió esperar información oficial y evitar especulaciones.
Fiscalía evita pronunciarse
Lisbeth Aurelia Jiménez, fiscal general de Veracruz, evitó hablar sobre las detenciones y las tres personas puestas en libertad. Pese a la insistencia de los medios de comunicación, solo dijo que las investigaciones continúan. El caso de Roxana Guzmán, periodista con trayectoria en medios regionales, sigue sin avances públicos significativos.
La liberación de tres detenidos por falta de pruebas acentuó la percepción de improvisación en una investigación que, por su naturaleza, debería estar blindada contra errores procesales. La Fiscalía de Veracruz analiza los videos del ataque para dar con el paradero de la comunicadora, pero el camino se ha vuelto más complejo tras este revés judicial.



