Un centenar de guerrilleros depuso las armas en una zona selvática del sur de Colombia como parte de las negociaciones con el presidente izquierdista Gustavo Petro, quien busca impulsar su cuestionada política de paz en los últimos días de su mandato, según constató la AFP.
Entrega de armas en Putumayo
A tres días del balotaje que definirá al próximo presidente, la entrega de armas representa el primer paso para que los rebeldes se instalen en una zona especial donde esperan consolidar acuerdos con el gobierno. Este hecho marca el mayor avance de la "paz total" de Petro, el primer gobernante de izquierda de Colombia, que intentó sin éxito pactar con todos los grupos armados del país.
Con uniforme de camuflaje, 99 rebeldes de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB) depositaron sus fusiles en un contenedor gigante con la leyenda "Le apuesta a la vida, le cumplo a la paz", en medio de la selva del departamento de Putumayo.
Contexto electoral
En las urnas, los colombianos elegirán entre el senador Iván Cepeda, aliado de Petro que promete dar continuidad a la iniciativa de paz, y el ultraderchista Abelardo de la Espriella, quien propone acabar cualquier tipo de acercamiento con las organizaciones ilegales.
Los guerrilleros, disidentes del acuerdo de paz de 2016 que desarmó a las FARC, son la única guerrilla que avanza sin contratiempos en las negociaciones de paz con Petro.
Declaraciones oficiales
"Es un mensaje muy fuerte y muy poderoso para la sociedad colombiana en esta época en donde hay mucho ruido de guerra", afirmó Armando Novoa, jefe de la delegación de paz del gobierno con esta guerrilla.
Los guerrilleros permanecerán durante 10 meses en este terreno, donde antes había cultivos de coca, a la espera de avances en más acuerdos con el Ejecutivo sobre su desarme definitivo y su situación jurídica.
Futuro incierto
Petro entregará el poder el 7 de agosto a Cepeda o De la Espriella. Este último ofrece megacárceles, bombardeos y una persecución militar a las mafias narcotraficantes, con apoyo de Estados Unidos. También busca eliminar el tribunal surgido del pacto de paz, que juzga crímenes atroces del conflicto y ofrece penas alternativas a quienes reparen a las víctimas y cuenten la verdad.



