El gobierno de Sudáfrica sufrió un revés judicial en su intento por frenar la autorización de exportación de cuernos de rinoceronte provenientes de reservas privadas. La decisión fue confirmada este viernes por el propietario de una de esas reservas, quien había obtenido el permiso en 2025.
Fallo judicial favorece a criadores privados
El criador Wicus Diedericks, dueño de una reserva de más de 13,000 hectáreas en la provincia de Cabo Norte, obtuvo autorización judicial para exportar más de 500 cuernos de rinoceronte blanco. El Tribunal Superior de Cabo Norte rechazó el recurso del gobierno contra esa decisión.
“Este fallo valida el derecho de los conservacionistas privados y de los criadores a financiar sus costosos esfuerzos de conservación”, declaró Diedericks en un comunicado. Según él, la medida podría contribuir a salvar a la especie, garantizar recursos sostenibles para la conservación y apoyar a comunidades rurales en Sudáfrica.
Contexto del comercio internacional de cuernos
El comercio internacional de cuernos de rinoceronte está prohibido desde 1977 por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). Para los defensores de esta prohibición, la medida es vital para proteger a las poblaciones de rinocerontes frente a la caza furtiva. En contraste, los partidarios del comercio regulado sostienen que la venta de cuernos extraídos de animales vivos puede reducir el mercado negro y, al mismo tiempo, financiar la conservación.
Reacción del gobierno y próximos pasos
El Departamento de Medio Ambiente señaló que el nuevo ministro, David Maynier, está analizando la sentencia y decidirá si se presenta un recurso adicional.
Sudáfrica alberga la mayor población de rinocerontes del mundo, pero también es uno de los principales escenarios de caza furtiva, impulsada por la alta demanda en Asia, donde los cuernos alcanzan precios exorbitantes en el mercado negro.



