Venezuela no posee un sistema de alerta sísmica, lo que deja a la población en una situación de vulnerabilidad extrema ante posibles terremotos. Así lo afirmó el sismólogo venezolano Michael Schmitz, quien señaló que el país carece de infraestructura para detectar y advertir sobre movimientos telúricos. "Estamos desprotegidos, solo vivimos rezando", declaró Schmitz, quien es investigador de la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis).
Falta de inversión y mantenimiento
La red sísmica nacional, que alguna vez contó con 50 estaciones, hoy solo tiene operativas menos de 10, según datos de Funvisis. La falta de inversión y mantenimiento ha deteriorado el sistema, que no recibe actualizaciones desde hace más de una década. Schmitz explicó que sin una red adecuada, es imposible emitir alertas tempranas que permitan a la población buscar refugio antes de que lleguen las ondas sísmicas.
Consecuencias de la desprotección
La ausencia de alerta sísmica incrementa el riesgo de pérdidas humanas y materiales. En 2018, un terremoto de magnitud 7.3 sacudió la región de Sucre, causando daños significativos y al menos 4 muertos. Schmitz advirtió que sin un sistema de alerta, un sismo similar podría tener consecuencias mucho más graves. "Cada año ocurren sismos de magnitud 5 o superior en Venezuela, y no estamos preparados para ellos", agregó.
Llamado a la acción
Expertos y organizaciones civiles han instado al gobierno venezolano a priorizar la inversión en infraestructura sísmica. Sin embargo, la crisis económica y política del país ha desviado los recursos hacia otras áreas. Schmitz subrayó que la prevención sísmica no debería ser un lujo, sino una prioridad nacional. "No podemos seguir dependiendo de la suerte; necesitamos un sistema que nos avise con segundos de anticipación", concluyó.



