Dos semanas después del doble terremoto que devastó Venezuela, miles de personas permanecen en campamentos precarios mientras médicos de varios países trabajan para evitar una crisis sanitaria. Los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 del 24 de junio dejaron más de 4,300 muertos y 16,740 heridos, según el gobierno, con el estado La Guaira como zona cero.
Hospitales de campaña internacionales
Hospitales de campaña de México, Estados Unidos, Brasil y España enfrentan el desafío de contener enfermedades respiratorias, gastrointestinales y problemas psicológicos. Darwin López, de 54 años, es uno de los casi 19,000 damnificados que ahora viven hacinados en carpas. Tras rescatar a su esposa y su hijo de tres años de los escombros, llevó a otro hijo de 35 años a un hospital móvil estadounidense. “Tiene un dolor fuerte a nivel de estómago y lo llevé al hospital de Pariata, pero está colapsado. Entonces nos dieron esta alternativa”, dijo López a la AFP.
Atención médica en la segunda fase
El hospital de emergencia de 56 camas de Samaritan's Purse, cerca del aeropuerto de Maiquetía, cuenta con UCI, farmacia, laboratorio y dos quirófanos. En los primeros días se atendieron traumatismos y fracturas; ahora se enfocan en dolencias posteriores y control epidemiológico en los 94 albergues. Paula Melo, directora médica del hospital, señaló: “Llegan pacientes crónicos que por no tener sus medicamentos sufren de algún tipo de insuficiencia”. El hospital atendió hasta 160 personas en un día, ahora recibe una centena.
Brasil y España también contribuyen
Brasil mantiene un hospital de campaña en La Guaira con consultas, pediatría, ortopedia, exámenes y farmacia. Leonel Marcano, comandante de la Misión de la Marina de Brasil, dijo: “Hay un laboratorio con capacidad de exámenes clínicos y pruebas rápidas de epidemias”. En Caracas, España instaló un hospital en el Parque del Este, donde dos edificios colapsaron. Los terremotos dañaron unos 900 edificios y colapsaron 190, especialmente en La Guaira.
Enfermedades y salud mental
Arelis Pérez, directora médica de la ONG mexicana Medical Impact, explicó: “Hemos encontrado muchísimas enfermedades respiratorias dentro de los refugios, pues convivir con otras familias facilita contagios”. También atienden dolores de cabeza, musculares por dormir en el suelo y síntomas somatizados por el trauma. “Hemos identificado muchísimas necesidades y estamos haciendo un plan de trabajo”, añadió Pérez.



