El colectivo Defendamos la Colección Gelman celebró el anuncio de la secretaria de Cultura federal, Claudia Curiel, sobre el regreso de la Colección Gelman a México en 2028 para exhibirse en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (Marco). Sin embargo, el grupo expresó en una carta abierta que la noticia, lejos de aclarar el destino final del acervo, empaña el panorama y genera nuevas interrogantes.
Detalles del anuncio y reacciones
Esta mañana, la secretaria de Cultura reveló que la colección, que incluye obras de Frida Kahlo, Diego Rivera, María Izquierdo, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco, regresará al país en 2028. El colectivo celebró la noticia, afirmando que llega después del clamor de miles de ciudadanos que piden que la colección se quede en México. No obstante, señalaron que el convenio firmado por el INBAL con Banco Santander y los actuales propietarios establece que la colección será gestionada por un periodo de cinco años prorrogable, lo que genera incertidumbre.
Preguntas sin respuesta sobre el acervo
El colectivo enlistó una serie de preguntas que consideran sin respuesta: ¿Qué pasará después de la exhibición en Monterrey? ¿Volverá a Santander? ¿Van a reescribir el convenio para darle sustento legal a los cambios? ¿Quién cubrirá los costos de traslado, seguros y montaje en el Marco? ¿Llegarán las 160 obras o solo las 30 con declaratoria de Monumento Artístico? ¿Se publicarán los dictámenes técnicos que avalen el estado de las obras para los traslados? Según el colectivo, la opacidad persiste.
Irregularidades en el testamento de los Gelman
En su carta, el colectivo lamentó que el INBAL dé por terminada la cuestión del papel de Robert Littman, albacea y legatario de la parte mexicana de la Colección Jacques y Natasha Gelman, quien, según el colectivo, incumplió los deseos testamentarios de la pareja. Los Gelman, mexicanos por adopción, deseaban depositar el legado en un museo o centro cultural mexicano. Littman fragmentó la colección y la vendió a alguien que la sacó del país. El colectivo señaló que no respetar un testamento puede constituir un delito en México, pero el INBAL protege a Littman.
Críticas al destino de la colección
El colectivo criticó que el INBAL celebre que la colección haya quedado en manos mexicanas, cuando los Gelman eran mexicanos por adopción. Afirmaron que el nuevo propietario no tiene especial estima por México, al entregar el tesoro a un banco español. Reconocieron la importancia de difundir el arte mexicano en el extranjero, pero insistieron en que la colección ha estado fuera del país durante los últimos 20 años. Preguntaron: “¿Dónde quedaron las promesas de descentralización de la 4T? ¿Por qué no mostrar la colección en Cuernavaca, Pachuca o Tijuana? ¿Por qué darle prioridad a Santander?”
Impacto y perspectivas
La Colección Gelman, que incluye 30 obras protegidas como Monumento Artístico, ha sido objeto de polémica por su salida temporal y prorrogable del país. El colectivo exige transparencia y claridad sobre el futuro del acervo, mientras el gobierno enfrenta críticas por la opacidad en el manejo del convenio. La exhibición en el Marco en 2028 es vista como un paso positivo, pero las dudas persisten sobre si la colección permanecerá en México de forma permanente.



