Colombia vota este domingo en una segunda vuelta electoral que definirá el rumbo político, económico y diplomático del país. La contienda enfrenta a Iván Cepeda, candidato de la izquierda en el poder, y Abelardo de la Espriella, abogado y empresario de ultraderecha que promete una ofensiva militar contra los grupos armados y una reducción del Estado.
Dos visiones opuestas para Colombia
Las urnas abrieron a las 13:00 GMT y cerrarán a las 21:00 GMT. Los colombianos deciden entre mantener la senda abierta por la izquierda desde la llegada de Gustavo Petro en 2022 o girar hacia una propuesta conservadora y de seguridad reforzada. La elección se produce en un contexto de escalada de violencia, con atentados con explosivos, ataques con drones y el asesinato de un candidato presidencial.
Abelardo de la Espriella, de 47 años, conocido como “El Tigre”, propone una ofensiva militar de 90 días contra las organizaciones armadas, la flexibilización del porte de armas, la explotación de hidrocarburos mediante fracking y la reducción del gasto estatal. Por su parte, Iván Cepeda, senador de 63 años y defensor de las víctimas del conflicto, apuesta por mantener los canales de diálogo, aunque reconoce la necesidad de revisar las estrategias de paz.
La seguridad, eje central de la campaña
El deterioro de la seguridad se convirtió en el principal tema de la campaña. En ciudades como Barranquilla, Bogotá y Medellín, los votantes expresan temor ante el aumento de la violencia. De la Espriella ha prometido una política de seguridad basada en operaciones militares más agresivas y se opone a las negociaciones con los grupos armados. Cepeda, en cambio, defiende la política de “paz total”, aunque admite que se deben ajustar algunos aspectos.
Según analistas, la firma del acuerdo con las FARC en 2016 redujo significativamente la violencia, pero una década después, las disidencias y otros grupos criminales han reactivado la preocupación ciudadana.
El legado de Gustavo Petro
La elección también funciona como un referéndum sobre la gestión de Gustavo Petro, el primer presidente de izquierda de Colombia. Durante su mandato, se impulsaron aumentos del salario mínimo y programas sociales que redujeron la pobreza, según sus partidarios. Sin embargo, sus críticos señalan que la estrategia de negociación con grupos armados produjo resultados limitados y permitió que algunas organizaciones se fortalecieran.
Petro no puede aspirar a la reelección por restricciones constitucionales, por lo que su capacidad de transferir apoyo a Cepeda es clave en esta segunda vuelta.
Relaciones con Estados Unidos y el contexto regional
Las relaciones con Estados Unidos también están en juego. Colombia ha sido un aliado histórico de Washington en seguridad y lucha contra el narcotráfico. De la Espriella ha mostrado afinidad con Donald Trump y propone fortalecer esa relación. Cepeda, en cambio, defiende una política exterior más autónoma y rechaza la subordinación a Estados Unidos.
La polarización en Colombia refleja la división política en América Latina, donde coexisten gobiernos de izquierda y administraciones conservadoras con proyectos ideológicos enfrentados.
El fenómeno Abelardo de la Espriella
La candidatura de De la Espriella ha alterado el panorama electoral. Su estrategia combina una fuerte presencia mediática, uso de inteligencia artificial y un discurso centrado en la seguridad. Conecta con una ciudadanía cansada de la inseguridad y la percepción de estancamiento institucional, según algunos analistas. Sin embargo, sus detractores cuestionan sus declaraciones sobre género y diversidad, así como su historial profesional como abogado de figuras vinculadas al paramilitarismo y al narcotráfico.



