Estados Unidos y Honduras mantienen conversaciones sobre la posibilidad de llevar a cabo "operaciones de combate" contra el crimen organizado en territorio hondureño. El jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Honduras, general Héctor Benjamín Valerio Ardón, confirmó que se está desarrollando un diálogo en el marco de la iniciativa regional estadounidense denominada Coalición Anticárteles de las Américas.
Propuesta de Donald Trump
La propuesta, liderada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, busca que soldados estadounidenses participen en ataques contra organizaciones designadas como "narcoterroristas" por la Casa Blanca. Valerio señaló que será el presidente hondureño, Nasry Asfura, quien decidirá cuándo se realizarán dichas operaciones, aunque aseguró que "van por buen camino" para garantizar la participación del Ejército estadounidense en el país.
Presencia militar estadounidense en Honduras
El general recordó que la presencia de tropas estadounidenses en suelo hondureño no es nueva. La DEA y la CIA han operado en el país durante años, y Washington mantiene una base aérea en Honduras desde hace cuatro décadas, utilizada para coordinar operativos contra el narcotráfico y misiones de ayuda humanitaria.
El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, adelantó recientemente que Washington planea ejecutar operaciones similares en otros países de la región, reforzando la estrategia de combate contra el crimen organizado.
Base aérea de Soto Cano
La base aérea de Soto Cano, conocida como Palmerola, fue mencionada por Valerio como parte de la infraestructura militar estadounidense en Honduras. Esta instalación ha sido objeto de controversia, ya que se sospecha que fue utilizada por el Comando Sur para planificar el golpe de Estado contra el expresidente Manuel Zelaya en 2009.
En 2025, la entonces presidenta Xiomara Castro amenazó con cerrar la base si se producían deportaciones masivas de hondureños, cuestionando la permanencia de instalaciones militares estadounidenses en el país. Tras las elecciones de noviembre pasado, el oficialista Nasry Asfura resultó electo, en gran parte gracias al apoyo explícito de Donald Trump, quien había advertido que retiraría la ayuda a Honduras si el candidato conservador no ganaba.



