Una exposición masiva en marquesinas de autobús
El artista visual mexicano Gabriel Orozco (1962) inauguró ayer su primera exposición de arte público a gran escala en Estados Unidos, titulada Public Nature. La muestra consta de 12 fotografías instaladas en 300 marquesinas de autobús de JCDecaux, distribuidas en las ciudades de Nueva York, Chicago y Boston.
Las imágenes capturan elementos como enredaderas enroscadas en tuberías, paisajes de tierra y basura, una bicicleta sobre un tronco de árbol, puestos callejeros con animales de plástico, plantas dentro de vitrinas y semillas expuestas en recipientes a lo largo de la acera. Estas fotografías funcionan como intervenciones de trompe l'oeil, difuminando la frontera entre la imagen y el lugar, según informó la Galería Marian Goodman.
Naturaleza y ciudad: una relación simbiótica
La exposición explora la relación entre la naturaleza y el entorno urbano construido, no como opuestos, sino como sistemas que se moldean mutuamente de forma continua. Para Orozco, el concepto de "naturaleza" se entiende en un sentido amplio: como materia orgánica, pero también como descomposición, entropía y rastros de la actividad humana. Este tema ha sido recurrente en su obra reciente.
La curadora Gabriela López Dena señaló: “Las imágenes ofrecen una reflexión sutil y poética sobre las ciudades contemporáneas como entornos en constante evolución. Aunque la fotografía ha sido durante mucho tiempo un elemento central de la obra de Orozco, Public Nature representa un nuevo y significativo capítulo en su relación con este medio”.
El proceso creativo detrás de las imágenes
Orozco capturó estas imágenes mientras paseaba por espacios públicos, fiel a su estilo de trabajar más allá de los límites del estudio y prestar atención a los detalles ignorados de la vida cotidiana. El artista comentó el año pasado a Excélsior que tiene dos compromisos: “El primero es cotidiano, de estar trabajando, de ser una persona relativamente libre y que puede entender lo que nos rodea. El segundo es comprender que quienes reciben la obra de arte son los que la finalizan, la activan; los individuos que conectan con determinados objetos”.
Una experiencia interactiva para el público
Las personas que caminan por las calles de las tres ciudades estadounidenses, ya sea de prisa hacia sus trabajos, haciendo ejercicio, en bicicleta o paseando a sus perros, activarán las instalaciones de Orozco al observarlas. Dependiendo del ángulo de visión, podrán apreciar una obra distinta, ya que Orozco utiliza las imágenes como material escultórico para reconfigurar la experiencia espacial de la ciudad.
La exposición estará en exhibición hasta el 6 de septiembre de 2026, ofreciendo a los transeúntes una oportunidad única de interactuar con el arte contemporáneo en su entorno cotidiano.



