La seguridad alimentaria de México pende de un hilo debido a los impactos del cambio climático y la desaparición de alrededor de 24 programas de apoyo desde el sexenio pasado, entre ellos el Seguro Catastrófico, que funcionaba como un FONDEN agrícola.
Dependencia de importaciones
Según datos del INEGI, solo el 3% de los 2.4 millones de productores agrícolas mexicanos pueden costear una póliza privada para enfrentar sequías, lluvias extremas, olas de calor, heladas o plagas. Juan Carlos Anaya, director del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), señaló que antes existía un FONDEN que ayudaba en catástrofes, primero en el ámbito alimentario y luego en infraestructura.
Isaac Varela Pacheco, productor de Sinaloa, recordó que el Seguro Catastrófico de Agroasemex los protegía: “estaba muy bien calificado y no había pérdidas”.
Crisis por falta de invierno
En el norte de Sinaloa, el granero de México, las temperaturas atípicas de más de 40 grados en diciembre, enero y febrero provocaron una caída de hasta el 50% en los rendimientos. Nemesio Artola Cárdenas, productor de Los Mochis, lamentó: “prácticamente no tuvimos invierno; nadie se salva de las pérdidas, y se suman los altos costos de insumos y fertilizantes por la guerra en Oriente Medio”.
Artola advirtió que la incertidumbre podría reducir la siembra hasta en un 50% en el próximo ciclo agrícola.
Plagas y hongos
Silverio Díaz Ramón, dirigente de la UNTA en Sinaloa, explicó que la falta de frío impidió la polinización del sorgo y redujo la cosecha de maíz de 14-16 toneladas por hectárea a solo siete. El calor favoreció la proliferación de hongos en las mazorcas.
Jorge Anguiano López, presidente del Comisariado Ejidal en Bachoco, reveló que algunos productores de garbanzo prefirieron perder seis hectáreas antes que invertir en la trilla, debido a la mala calidad del producto.
Alza de precios
Las pérdidas se reflejan en los precios: según Banxico, al cierre de mayo, el jitomate bola subió 69.3% anual, el saladette 64.2%, el tomate verde 50.1%, la lechuga romana 47.9%, la cebolla blanca 41% y la papa 12.68%.
Récord de importaciones
México es el segundo importador mundial de granos y oleaginosas y el primero en maíz blanco y amarillo. Anaya pronosticó que 2026 será un año récord de compras al exterior. La “tormenta perfecta” incluye cambio climático, falta de apoyos, eliminación de la banca de desarrollo, altos costos, caída de precios internacionales, apreciación del tipo de cambio e inseguridad.
“La seguridad alimentaria está comprometida: según la FAO, deberíamos producir 70-75% de nuestros granos, pero solo cosechamos 44%; en maíz poco más del 50%; en soya 5%; en arroz menos del 1%; y en trigo ni el 10%”, afirmó Anaya.
El experto instó a recuperar políticas públicas que incentiven la productividad, con asistencia técnica, innovación en semillas y financiamiento accesible: “con los alimentos no se juega”.



