Colombia eligió el domingo al candidato de extrema derecha Abelardo de la Espriella como presidente, lo que cambiará el tono de la relación con México, una de las más longevas en Latinoamérica. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, mantuvo una relación cercana con el actual mandatario colombiano, Gustavo Petro, e incluso sostuvo dos encuentros oficiales con el candidato oficialista, el senador Iván Cepeda, en noviembre de 2025 y en abril de 2026, ya como parte de la campaña presidencial colombiana.
Ideología vs. intereses nacionales
“Aquí el problema es la ideologización de la política exterior. Entonces, en vez de que sea una política de Estado, cuyo centro son intereses nacionales y el bienestar, pues sigue siendo una política de gobierno o, incluso, un partido que hace que pues dependa mucho de la afinidad ideológica”, dice José Joel Peña, profesor de relaciones internacionales de la FES Acatlán de la UNAM. El gobierno mexicano y la administración de Petro en Colombia compartían temas como la defensa de la autonomía y la soberanía nacional, la crítica a la política de seguridad dictada desde Washington y la integración latinoamericana.
Pérdida de un aliado progresista
Peña señala que México perderá a un aliado del espectro progresista para impulsar mecanismos de integración como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC), un órgano en el que no participa Estados Unidos. Con De la Espriella, la relación entre México y Colombia vivirá un distanciamiento diplomático, pero se mantendrá gracias al comercio exterior, que corresponde apenas al 0.5% de las exportaciones mexicanas. “Una Colombia gobernada por la derecha podría favorecer también más la Alianza del Pacífico”, dice Peña. “Puede reactivar una integración económica y comercial”. Los otros miembros de la Alianza del Pacífico —Chile y Perú— también cuentan con gobiernos de derecha.
Problemas en común
México y Colombia guardan relaciones diplomáticas que se remontan al 10 de octubre de 1821, con la designación del presidente Simón Bolívar a Miguel Santa María como representante del gobierno de Colombia en México. “Con este acto, Colombia reconoce además la Independencia de México, constituyéndose en el primer país en otorgar dicho reconocimiento”, indica la página de la Embajada de México en Colombia. En las últimas décadas, los países comparten problemáticas comunes, como el narcotráfico y la criminalidad, en los que se mantiene la cooperación internacional. Ambos países también se encuentran en medio de la trampa del subdesarrollo o la trampa del estancamiento económico, un fenómeno que puede afectar a un país cuando perpetúa un bajo desempeño económico acompañado por el debilitamiento de la inversión fija, baja productividad, altas tasas de informalidad —por encima del 50% en los dos casos— y el debilitamiento de sus instituciones. Durante el gobierno de Petro, la economía colombiana creció en promedio 2%. En el caso de México, registró un ritmo similar de crecimiento desde 2020, muy por debajo del ritmo en el que la población creció en el mismo periodo.
Un nuevo aliado para Estados Unidos
Colombia ha sido históricamente el socio más cercano en Sudamérica de Estados Unidos, que transfirió millones de dólares en ayuda para las fuerzas armadas y la inteligencia. Sin embargo, desde el regreso de Donald Trump al poder, la relación sufrió tensiones y se debilitó debido a los ataques verbales constantes entre el republicano y el presidente colombiano, Gustavo Petro, a quien aplicó sanciones económicas por supuestamente permitir que “florecieran los cárteles de la droga”. A pesar de ello, ambas partes acordaron perseguir la captura y extradición de alto nivel de determinados líderes de grupos armados, incluidos algunos que participan en las actuales conversaciones de paz. Con el triunfo de la derecha, Trump gana un nuevo aliado en la región, en la que ya cuenta con gobiernos afines en Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Honduras y Paraguay. Todos estos países forman parte del “Escudo de las Américas”, una nueva etapa de cooperación antidrogas mediante extradiciones, inteligencia compartida y planes de seguridad. Se espera que con el triunfo de la derecha, Colombia se integre a este mecanismo. De la Espriella ha prometido buscar una relación más cercana con Estados Unidos que la de su predecesor. El abogado dijo el domingo que Donald Trump le expresó "su apoyo" luego de las elecciones. "Acabo de hablar hace unos pocos minutos con el presidente de los Estados Unidos, el presidente Donald Trump, y ha manifestado su apoyo, su reconocimiento a nuestra victoria", afirmó De la Espriella en una transmisión en vivo en la red X.



