El Banco de Pagos Internacionales (BIS) ha emitido una severa advertencia sobre los riesgos que la inversión desmedida en inteligencia artificial (IA) representa para la economía global. Según el Reporte Económico Anual 2025-2026, los cinco mayores proveedores tecnológicos, conocidos como hyperscalers, proyectan un gasto agregado superior al billón de dólares en bienes de capital orientados a la IA entre 2025 y 2026.
Pablo Hernández de Cos, director general del BIS, señaló que esta inyección masiva de capital sin un retorno comercial asegurado podría colapsar la economía mundial a corto plazo. “La carrera por captar cuota de mercado puede haber llevado a una sobreinversión”, afirmó Hernández de Cos durante la presentación del informe.
Financiamiento circular: un riesgo oculto
El reporte alerta sobre los esquemas de financiamiento circular y triangulación comercial, mecanismos que ocultan el verdadero apalancamiento del sector corporativo. Estas redes permiten que las empresas maquillen sus ingresos mediante pasivos cruzados y compromisos de compra a largo plazo. El BIS advierte que un freno repentino en el sector congelaría los pagos en cascada en la cadena de suministro, transformando un bache tecnológico en una crisis bancaria sistémica.
“El desarrollo de la IA en sus etapas iniciales se basó en gran medida en financiamiento interno, pero los planes de inversión han crecido hasta depender de la deuda y de acuerdos de financiamiento complejos”, detalla el informe.
Impacto en los hogares y el consumo
La interconexión entre el mercado de valores y las finanzas de la población es sustancialmente mayor que durante el estallido de la burbuja “dotcom” en el año 2000 o la crisis de los ferrocarriles del siglo XIX. Una corrección profunda en las valuaciones bursátiles actuales golpearía automáticamente el poder adquisitivo y el patrimonio real de los hogares, deprimiendo el consumo de las familias.
El BIS puntualiza que “una fuerte caída en las valuaciones bursátiles podría producir un recorte del consumo mucho más severo que en correcciones anteriores”, debido a la profunda inserción de los fondos de inversión y acciones tecnológicas en los portafolios patrimoniales globales.
Vulnerabilidad del sector tecnológico
La advertencia del BIS no es un fenómeno aislado. Desde mediados de 2024, analistas financieros ya anticipaban la fragilidad del sector. Firmas de riesgo señalaron que los ingresos de empresas como Nvidia dependían críticamente de startups de IA financiadas por los mismos proveedores de chips, manteniendo un ritmo de compra artificial mediante créditos cruzados.
Reportes bursátiles indicaron que los ingresos de las startups de IA generativa estaban inflados por capital de riesgo que regresaba a las matrices tecnológicas en forma de contratos de renta de servidores en la nube. Este “flujo circular de efectivo” distorsionaba las métricas operativas, creando una ilusión de adopción masiva que impulsaba valuaciones insostenibles.
Reacción de los bancos centrales
Ante el inminente ajuste de mercado, los gobernadores de los principales bancos centrales analizan estrategias para blindar el sistema crediticio tradicional frente a la volatilidad de las tecnológicas. El BIS subraya que, después de restaurar la estabilidad de precios desde los máximos de la pospandemia, la comunidad de bancos centrales se enfrenta a desafíos nuevos y profundos, apuntando directamente a las vulnerabilidades crediticias abiertas por las firmas tecnológicas.



