México perdió siete lugares en la edición 2026 del World Competitiveness Ranking del Instituto de Desarrollo Gerencial (IMD), al pasar del puesto 55 al 62 entre las economías evaluadas. Esta caída refleja un deterioro en la capacidad del país para generar un entorno favorable para los negocios, según el informe anual.
Resultados por pilar
El desempeño de México fue desigual en los cuatro pilares del ranking. En desempeño económico se situó en la posición 39, mientras que en eficiencia empresarial ocupó el lugar 54. Los mayores rezagos se registraron en infraestructura (puesto 61) y eficiencia gubernamental (puesto 62), este último su peor resultado.
Factores del retroceso
La eficiencia gubernamental, que evalúa finanzas públicas, política fiscal, marco institucional y entorno regulatorio, fue el componente más débil. En infraestructura, los retos abarcan aspectos físicos, tecnológicos, científicos y educativos que afectan la productividad.
A pesar de la caída general, el IMD identifica fortalezas como el tamaño de la economía, costos laborales competitivos y el desempeño de las exportaciones de alta tecnología. Estos elementos mantienen a México en una posición favorable en desempeño económico, pero no compensan los rezagos estructurales.
Desafíos prioritarios
El informe señala cinco desafíos clave para mejorar la competitividad: aprovechar el nearshoring mediante infraestructura logística, impulsar la innovación tecnológica, fortalecer el mercado interno, mejorar la educación y capacitación laboral, y garantizar la seguridad energética.
Desde 2022, México se había mantenido entre los puestos 55 y 56, por lo que el descenso a 62 representa un retroceso significativo. La brecha entre su desempeño económico y los resultados en infraestructura y gobernanza evidencia los obstáculos que limitan una mejora sostenida en el ranking global.



