El ministro de Seguridad Nacional de Israel, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, canceló un viaje previsto a Estados Unidos después de que la embajada estadounidense le exigiera comparecer personalmente y proporcionar sus huellas dactilares como requisito para obtener una visa.
La medida, poco habitual para un alto funcionario israelí, volvió a poner el foco sobre los antecedentes penales del político y sobre las tensiones que genera su figura incluso entre aliados tradicionales de Israel.
De acuerdo con medios israelíes, Ben Gvir tenía previsto viajar a Miami para asistir a la boda de la hija de un empresario israelí. Sin embargo, las autoridades estadounidenses le solicitaron un trámite adicional que incluyó la toma de huellas dactilares y una entrevista presencial.
Según reportes citados por la prensa local, esta exigencia estaría relacionada con su historial judicial, un factor que podría complicar la aprobación de una visa ordinaria.
La oficina del ministro explicó que Ben Gvir decidió no utilizar un pasaporte diplomático porque la mayor parte de su estancia tendría carácter privado. En su lugar, optó por solicitar una visa convencional. No obstante, la explicación oficial dejó varias interrogantes abiertas, especialmente sobre las razones concretas que llevaron al funcionario a cancelar el viaje tras completar los trámites requeridos por la embajada.
La situación también llamó la atención porque el propio ministro aseguró que todos los ciudadanos israelíes deben proporcionar huellas dactilares para obtener autorización de viaje a Estados Unidos. Sin embargo, los israelíes pueden acceder al programa de exención de visado ESTA siempre que cumplan determinados requisitos, entre ellos no contar con antecedentes penales relevantes.
El episodio generó además controversia en Israel debido a que Ben Gvir había solicitado previamente a un tribunal de Jerusalén el aplazamiento de una audiencia relacionada con una demanda por difamación. Para justificar la petición, presentó su desplazamiento a Estados Unidos como una misión de relevancia diplomática, una versión que contrastó con la explicación posterior de su oficina, que definió el viaje como esencialmente personal.
El ultraderechista Ben Gvir es uno de los políticos israelíes más polémicos por sus posturas a favor de la pena de muerte de palestinos y la expansión territorial ilegal de Israel. Recientemente se viralizó un video de él humillando a los activistas de la flotilla Sumud que buscaban romper el cerco militar y llevar ayuda humanitaria a la población civil en Gaza, desplazada por la invasión israelí. En el video se le ve con una bandera de Israel mientras les grita a los activistas, que están de rodillas y rodeados de militares armados, "¡Bienvenidos a Israel!". Aunque el político de ultraderecha fue fuertemente criticado, no recibió ninguna sanción por parte del gobierno israelí.
Mientras enfrenta dificultades para viajar a Estados Unidos, Ben Gvir también sigue siendo objeto de críticas dentro de Europa. Los países de la Unión Europea no lograron alcanzar un consenso para imponer sanciones contra el ministro israelí, confirmó la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas.
La propuesta surgió tras las críticas por el trato dado a activistas de la Flotilla Global Sumud, interceptada por fuerzas israelíes cuando intentaba llegar a Gaza. Sin embargo, la iniciativa quedó bloqueada debido a la falta de unanimidad entre los Estados miembros. Aunque varios gobiernos apoyaron restricciones económicas y otras medidas contra Ben Gvir, países como Alemania, Austria y la República Checa figuran entre quienes se habrían opuesto.
Paralelamente, varios miembros del bloque solicitaron estudiar nuevas medidas para restringir el comercio con asentamientos israelíes considerados ilegales en la Cisjordania ocupada, una cuestión que seguirá siendo debatida en próximas reuniones de la UE.



