El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, lanzó una advertencia directa al gobierno de Cuba durante una visita sorpresa a la base militar estadounidense en la Bahía de Guantánamo. El funcionario calificó de "imprudente" cualquier intento de Cuba por adquirir o emplear armamento que pudiera representar una amenaza para Estados Unidos.
Advertencia en Guantánamo
Hegseth se dirigió a las tropas estacionadas en la base, quienes respondieron con vítores en múltiples ocasiones. "De otra forma estarían abriendo la puerta a una confrontación que no pueden mantener", afirmó el jefe del Pentágono, en un mensaje claramente dirigido al régimen cubano.
La visita, anunciada apenas un día antes, se produce en un contexto de máxima presión por parte de Washington hacia La Habana, incluyendo sanciones contra líderes cubanos y un bloqueo petrolero que ha profundizado la crisis energética en la isla.
Contexto de tensión
La base de Guantánamo, establecida en 1903, se ha convertido en un punto de fricción constante entre ambos países desde el triunfo de la Revolución cubana en 1959. Hegseth pronunció una arenga militar en el lugar, subrayando la postura firme de Estados Unidos.
"Lo que suceda en el futuro de Cuba está en manos del presidente de Estados Unidos", aseguró Hegseth, y añadió: "Esperamos muy pronto convertirnos en amigos del liderazgo de Cuba. Por ahora, vamos a ver lo que pasa".
Reformas en Cuba
El secretario de Defensa también señaló que corresponde a Cuba decidir qué tipo de reformas quiere implementar. "No es mi tarea tomar esa decisión por ellos", concluyó Hegseth, dejando abierta la posibilidad de un cambio en las relaciones bilaterales.
La advertencia se enmarca en una estrategia de presión que incluye sanciones económicas y un bloqueo que ha afectado severamente el suministro de combustible en la isla, agravando la crisis energética y social.



