Papa León XIV pide una estrategia migratoria integral para Europa
El papa León XIV instó este sábado a Europa a esforzarse por "proteger" e "integrar" a los migrantes, durante una visita a la isla italiana de Lampedusa, convertida en un símbolo de la crisis migratoria tras miles de muertes en la travesía desde África.
El primer papa estadounidense de la Iglesia católica, quien se ha confrontado con el gobierno del presidente Donald Trump por su trato hacia los migrantes, hizo coincidir el viaje con el 4 de julio, fecha en la que Estados Unidos celebra 250 años de su independencia.
La visita de León XIV ocurre además dos semanas después de que la Unión Europea aprobara nuevas normas migratorias que contemplan un mayor uso de la detención y la creación de centros de retención fuera de sus fronteras.
El llamado desde el confín de Europa
"Desde este confín de Europa en el Mar Mediterráneo, se percibe con mayor claridad el llamado que el fenómeno migratorio dirige a la sociedad europea", dijo el papa durante su homilía.
"Europa tiene la capacidad (...) de afrontar la crisis de modo orgánico, insertando los primeros auxilios en un plan estratégico de larga duración, que sea capaz de acoger, proteger, promover e integrar a los migrantes y, al mismo tiempo, trabajar por el desarrollo, de tal forma que nadie se vea obligado a emigrar", insistió.
Homenaje a las víctimas del Mediterráneo
El papa comenzó la visita con un momento de recogimiento en el cementerio donde se encuentran las tumbas de migrantes no identificados. Acto seguido permaneció solo frente al mar, con la sotana azotada por un fuerte viento. Observó las aguas que se han tragado innumerables embarcaciones de migrantes en la frontera entre África y Europa.
El papa conversó con una familia migrante y posteriormente tomó de la mano a varios niños para colocarse junto a su madre embarazada en la "Puerta de Europa", un monumento dedicado a las personas que arriesgan todo en busca de una vida mejor. Lampedusa, ubicada a 145 kilómetros de la costa de Túnez, ha recibido a miles de migrantes.
El Santo Padre agradeció a esta comunidad pesquera y turística de 6 mil habitantes por su solidaridad y rindió homenaje a quienes fallecieron durante la travesía.
"Sentimos su presencia"
"Sentimos su presencia, que nos interpela tanto como la de aquellos que han desembarcado, necesitados de atención y ayuda", afirmó.
La travesía desde el norte de África hasta esa isla es considerada la ruta migratoria más mortífera del mundo, de acuerdo con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). En 2025, unas mil 330 personas murieron o desaparecieron al intentar cruzarla.
Embarcaciones de organizaciones humanitarias acusan a la Unión Europea de no actuar para prevenir los naufragios.
Visita al muelle y bendición de placa
El papa también visitó el muelle al que llegan las personas rescatadas en el mar y bendijo una placa dedicada a su predecesor, el papa Francisco, quien eligió Lampedusa para realizar su primer viaje en 2013. Posteriormente regresará al Vaticano.
Lampedusa es el segundo destino migratorio de Europa que visita León XIV, quien el mes pasado aprovechó su viaje al archipiélago español de Canarias para denunciar la trata de personas.
Reacciones y significado geopolítico
Su presencia "envía un mensaje claro en una época en la que el debate político mundial sobre la migración se centra más en las fronteras y la disuasión que en la protección y la responsabilidad compartida", aseguró a la AFP Filippo Ungaro, portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur).
La visita de León XIV "reviste una importancia histórica, geopolítica y social considerable, además de su dimensión religiosa", destacó por su parte monseñor Antonino Raspanti, presidente de la Conferencia Episcopal de Sicilia, en una entrevista publicada el viernes por el diario Corriere della Sera.
El papa se ha pronunciado anteriormente contra las medidas para frenar la migración y ha calificado de "inhumano" el trato que el gobierno de Donald Trump ha dado a los inmigrantes. En un discurso pronunciado el viernes con motivo del 250 aniversario de Estados Unidos, el Sumo Pontífice pidió "moderación" en el discurso público estadounidense y subrayó que las "sucesivas oleadas de inmigrantes" han contribuido a construir ese país.



