El fuego cruzado entre Estados Unidos e Irán se intensificó ayer, tras una semana de bombardeos, con ambas partes amenazando con ampliar las hostilidades. Los Guardianes de la Revolución de Irán afirmaron que el estrecho de Ormuz “permanecería cerrado hasta que EU ponga fin a sus actos de agresión”, y mencionaron el posible cierre “de otras vías de exportación de petróleo y gas” que benefician a EU y sus aliados, posiblemente el estrecho Bab el-Mandeb.
Amenazas de Trump y respuesta iraní
El presidente estadounidense Donald Trump amenazó con extender los ataques hacia la república islámica la próxima semana para golpear centrales eléctricas y puentes, a no ser que Teherán vuelva a la mesa de negociaciones. “Pronto derrotaremos a Irán. Serán derrotados muy pronto. No les gusta lo que estamos haciendo y sí que quieren llegar a un acuerdo”, declaró Trump.
Las autoridades iraníes, lejos de dejarse intimidar, colocaron un afiche gigante en el centro de Teherán que muestra al mandatario en un ataúd con el mensaje “Mataremos a Trump”.
Nuevos bombardeos y bajas militares
Estados Unidos lanzó dos nuevas andanadas distintas de bombardeos sobre las costas de Irán y disparó contra un petrolero que intentaba romper el bloqueo a los muelles iraníes. En el sureste de Irán murieron siete militares al ser alcanzados por misiles estadounidenses contra un cuartel situado cerca de la ciudad de Iranshahr, informó el ejército iraní.
El estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más importantes del mundo, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo global. Su cierre tendría graves consecuencias para la economía mundial y para los aliados de Estados Unidos en la región del Golfo.



