Altos funcionarios de Israel formularon este sábado una dura advertencia al Líbano, Irán y el grupo Hezbolá, un día después de la firma de un acuerdo marco de cese de hostilidades, auspiciado por Estados Unidos. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que el acuerdo representa "un golpe a Irán" y al grupo proiraní Hezbolá.
Declaraciones de Netanyahu y Katz
"Alcanzamos un acuerdo histórico para el Estado de Israel tras negociaciones directas entre Israel y el Líbano", dijo Netanyahu en una declaración televisada. "Esto es un golpe para Irán y Hezbolá", afirmó. Poco antes, el ministro israelí de Defensa, Israel Katz, advirtió que el ejército de ese país recibió instrucciones de prepararse para una "estancia prolongada" en territorio libanés. Katz también amenazó con responder con "gran fuerza" a cualquier intento de Irán por impedir la aplicación del acuerdo.
Zona de seguridad y desarme de Hezbolá
Ese acuerdo marco menciona un "redespliegue" de Israel, aunque Netanyahu ya afirmó que sus fuerzas permanecerían en la franja territorial de unos diez kilómetros que ocupan al norte de la frontera entre los dos países, calificada de "zona de seguridad". En la visión de Israel, las fuerzas de ese país permanecerán en territorio libanés, hasta que el grupo Hezbolá sea desarmado.
Reacciones de Ben Gvir y Hezbolá
El ministro israelí de Seguridad Nacional, Ben Gvir, dijo este sábado que el acuerdo fue "un error", porque "el Estado libanés no desarmará a Hezbolá". A su vez, el líder de Hezbolá, Naim Qasem, condenó el acuerdo marco y lo calificó de "grave error" por parte de Beirut, al punto que ese movimiento lo considera nulo y sin valor. "El acuerdo en Washington [entre Israel y Líbano] es humillante, vergonzoso y una entrega de la soberanía. Este acuerdo es nulo y sin efecto, y deben aplicarse las disposiciones del memorando de entendimiento iraní-estadounidense", señaló Qasem en un comunicado, acusando a las autoridades libanesas de "legitimar" la ocupación israelí. Qasem pidió al gobierno que se retracte de "sus pecados, que están arruinando a Líbano". En su visión, Líbano "legitimó" la ocupación israelí "durante muchos años", lo que "incluso podría conducir a la anexión de estas tierras". Hezbolá rechaza firmemente las negociaciones directas entre Líbano e Israel, que se mantienen desde abril.
Contexto del alto el fuego
El alto el fuego del 17 de abril no logró detener los combates entre Israel y Hezbolá, pero la violencia disminuyó desde que Estados Unidos e Irán alcanzaron un memorando de entendimiento la semana pasada. Irán insiste en que cualquier acuerdo para poner fin a la guerra en Medio Oriente debe incluir a Líbano.
Reacciones internacionales
Este mismo sábado, la presidenta de la Comisión Europea (brazo ejecutivo de la UE), Ursula Von der Leyen, saludó la firma del acuerdo. "Es un paso fundamental para alejarse de una escalada. Porque no puede haber paz en Oriente Medio con el Líbano en llamas", señaló en X. "El próximo paso clave es el desarme de los grupos no estatales y la preservación de la soberanía y la integridad territorial del Líbano", añadió. Francia se declaró el sábado "dispuesta a contribuir" a la aplicación del acuerdo marco, y pidió que el texto "abra el camino a la recuperación total de la soberanía libanesa" dentro de sus fronteras.



