Marcha en Mazatlán exige respuestas por desaparecidos y justicia para las familias
Una multitud de familiares y activistas se congregó este fin de semana en las calles de Mazatlán, Sinaloa, para realizar una marcha pacífica con el objetivo de exigir respuestas claras y acciones concretas por parte de las autoridades sobre los casos de personas desaparecidas en la región. La manifestación, que recorrió el centro de la ciudad, reflejó la creciente frustración y desesperación de quienes buscan a sus seres queridos, muchos de los cuales han estado ausentes durante años sin avances significativos en las investigaciones.
La crisis de desapariciones en Sinaloa y la demanda de justicia
Los participantes, portando fotografías de los desaparecidos y carteles con mensajes como "¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!", destacaron la gravedad de la situación en Sinaloa, un estado que ha sido epicentro de la violencia relacionada con el narcotráfico y la delincuencia organizada. Según datos de organizaciones civiles, cientos de personas han sido reportadas como desaparecidas en los últimos años, con casos que a menudo quedan en la impunidad debido a la falta de recursos y voluntad política para resolverlos.
Durante la marcha, los manifestantes hicieron un llamado urgente a las autoridades locales y federales para que intensifiquen las búsquedas, mejoren los protocolos de investigación y brinden apoyo psicológico y legal a las familias afectadas. La falta de transparencia y comunicación por parte de las instituciones ha sido un punto crítico, generando desconfianza y angustia entre los demandantes de justicia.
Impacto en la comunidad y reclamos a las autoridades
La marcha no solo sirvió como un acto de protesta, sino también como un espacio de solidaridad y unión para las familias, quienes compartieron historias personales y estrategias para mantener la presión sobre las autoridades. Muchos relatos evidenciaron cómo la desaparición de un ser querido ha alterado profundamente sus vidas, causando trauma emocional y económico, además de exponer las fallas en el sistema de seguridad y justicia del país.
Los organizadores de la manifestación subrayaron que esta acción es parte de un movimiento más amplio a nivel nacional, donde colectivos y asociaciones buscan visibilizar la crisis de desapariciones forzadas y exigir reformas estructurales. "No vamos a descansar hasta que haya respuestas y justicia para cada una de las víctimas", afirmó uno de los portavoces durante el evento, resaltando la determinación de continuar luchando a pesar de los obstáculos.
En respuesta a las demandas, representantes gubernamentales han prometido revisar los casos y aumentar los esfuerzos, pero los activistas insisten en que se necesitan acciones inmediatas y resultados tangibles, no solo promesas. La marcha en Mazatlán se suma a otras similares en diferentes estados, reflejando un problema nacional que requiere atención prioritaria y soluciones efectivas para prevenir más tragedias y sanar a las comunidades afectadas.