Japón celebra elecciones legislativas anticipadas con Takaichi buscando mayoría
Los centros de votación abrieron este domingo en todo el territorio japonés para unas elecciones legislativas anticipadas de gran trascendencia política, donde se espera que el partido de la primera ministra Sanae Takaichi consolide su posición y recupere la mayoría parlamentaria que había perdido anteriormente.
Contexto político y disolución parlamentaria
Japón celebra estas elecciones tras la disolución de la Cámara Baja del Parlamento, un movimiento estratégico de Takaichi para capitalizar su popularidad inicial tras convertirse en octubre en la primera mujer en ocupar la jefatura del gobierno japonés. La dirigente nacionalista, de 64 años, convocó estos comicios anticipados con el objetivo claro de fortalecer su posición política y asegurar una base parlamentaria sólida para su gobierno.
Está previsto que las urnas cierren a las 20:00 horas locales, momento en que comenzarán a anunciarse las proyecciones de los medios de comunicación basadas en resultados parciales que se irán conociendo a lo largo de la noche electoral.
Pronósticos electorales y mayoría parlamentaria
Las encuestas de opinión más recientes sugieren que el Partido Liberal Democrático (PLD) de Takaichi, que ha gobernado Japón casi sin interrupciones durante décadas, ganará fácilmente más de los 233 escaños necesarios para recuperar la mayoría absoluta en la poderosa cámara baja, que cuenta con 465 miembros en total.
Este pronóstico optimista para el PLD se basa en los altos índices de aprobación que ha mantenido el gobierno de Takaichi, que aunque han retrocedido ligeramente en las últimas semanas, se mantienen cercanos al 70 por ciento, muy por encima de los niveles que tuvieron gobiernos anteriores en similar etapa de sus mandatos.
Discurso político y apoyo internacional
Durante un mitin electoral masivo en Tokio ante miles de simpatizantes, Takaichi prometió el sábado hacer de Japón un país "más próspero y más seguro", comprometiéndose a "pulsar el botón del crecimiento" en el archipiélago nipón. Gran admiradora de Margaret Thatcher, la primera ministra ha mantenido un discurso firme sobre diversos temas, incluyendo la inmigración.
"Los criterios de inmigración ya se han vuelto un poco más estrictos, para que los terroristas, pero también los espías industriales, no puedan entrar con facilidad", afirmó Takaichi durante la campaña, posicionándose como una líder decidida en materia de seguridad nacional.
Desde el otro lado del mundo, el expresidente estadounidense Donald Trump respaldó públicamente a Takaichi, describiéndola como una "líder fuerte, poderosa y sabia, y alguien que realmente ama a su país". El mandatario estadounidense expresó además su "impaciencia" por recibirla en la Casa Blanca el próximo 19 de marzo, señalando la importancia de las relaciones bilaterales entre ambos países.
Estrategia de campaña y comunicación política
El 19 de enero, Takaichi anunció formalmente la disolución de la cámara baja del Parlamento y puso en marcha inmediatamente una histórica campaña relámpago de apenas 16 días, una de las más cortas en la historia política reciente de Japón. Aupada por una popularidad muy alta, la primera ministra incluso personalizó la campaña, interpelando directamente a los electores: "¿Está Takaichi capacitada para ser primera ministra? Quise dejar que decidiera el pueblo soberano".
Mikitaka Masuyama, profesor de política japonesa en el Instituto Nacional de Estudios sobre Políticas (GRIPS), explicó a la AFP que "las palabras que utiliza Takaichi son fáciles de entender", contrastando su estilo comunicacional con el de su predecesor, Shigeru Ishiba, quien "tenía muchas ideas, pero hablaba como un académico".
Este enfoque comunicacional directo parece haber dejado sin margen de maniobra al partido populista "Sanseito", centrado en el lema "los japoneses primero", que ha visto cómo Takaichi ha ocupado parte de su espacio discursivo tradicional.
Temas centrales de la campaña
Más allá de la figura personal de Takaichi, el tema central de esta campaña electoral ha sido, sobre todo, la economía y el bolsillo de los ciudadanos japoneses. La promesa de "pulsar el botón del crecimiento" responde a las preocupaciones económicas de una población que enfrenta desafíos demográficos y económicos significativos.
Los observadores políticos coinciden en que Takaichi está a punto de ganar su apuesta política y devolver al PLD una mayoría parlamentaria que le permita gobernar con mayor solidez durante los próximos años, consolidando así su posición como la primera mujer al frente del gobierno japonés y estableciendo un precedente histórico en la política del país asiático.