INAH en polémica por reubicación de patrimonio arqueológico en Tren Maya
Polémica en INAH por reubicación de patrimonio en Tren Maya

INAH enfrenta división interna por reubicación de patrimonio arqueológico

El desmontaje y traslado de estructuras arqueológicas en los denominados Parques de la Memoria en Campeche y Quintana Roo generó una profunda división entre expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia durante el encuentro "La reubicación del patrimonio arqueológico en México", celebrado en el Museo Nacional de Antropología.

Críticas severas a los procedimientos

Por un lado, investigadores como Sergio Gómez y Felipe Echenique cuestionaron duramente los métodos empleados, señalando múltiples irregularidades:

  • Falta de autorizaciones adecuadas del Consejo de Restauración del INAH
  • Definición errónea de lo que constituye un parque arqueológico
  • Uso incorrecto del término "deconstrucción" en contextos arqueológicos
  • Participación de personal no arqueológico en excavaciones, lo que consideran ilegal

Gómez advirtió que "proponer normatividad para mover monumentos abriría la puerta a un montón de sitios arqueológicos que estorban, no para obras públicas, sino privadas", mientras que Echenique señaló que la ley actual no contempla el traslado de monumentos, ya que esto destruye la zona arqueológica original, constituyendo potencialmente un delito.

Defensa de las acciones realizadas

En contraste, expertos como José Luis Martos, María de Lourdes Toscano, Diego Prieto y Laura Ledesma defendieron las acciones realizadas, argumentando que:

  1. El patrimonio reubicado representa menos del 1% del total registrado en la zona del Tren Maya
  2. Existen cifras que demuestran la imposibilidad de conservar todas las estructuras in situ
  3. Se reconoce la necesidad de mayor diálogo sobre el tema

Contexto de crecimiento urbano y desarrollo

José Luis Perea, secretario técnico del INAH, explicó durante la apertura del evento que, aunque la teoría de conservación ha defendido tradicionalmente la preservación in situ, la realidad actual presenta desafíos crecientes:

  • Expansión de ciudades y cambios en el uso del suelo
  • Construcción de infraestructura y telecomunicaciones
  • Explotación de recursos naturales

En este contexto, destacó que el salvamento arqueológico busca "documentar, estudiar y preservar la mayor cantidad de información y materiales antes de que el territorio experimente transformaciones irreversibles".

Cifras y realidades del proyecto

Perea subrayó los alcances del trabajo arqueológico realizado:

  • Prospección de 1,500 kilómetros
  • Registro de 6,662 monumentos arqueológicos
  • 1,987 piezas restauradas
  • 833 entierros documentados
  • 170,553 hectáreas procesadas con tecnología Lidar

Destacó que 6,000 monumentos permanecen en el derecho de vía del Tren Maya, mientras que sólo 56 edificios no pudieron conservarse in situ.

Preocupaciones sobre presentación y protección

José Huchim advirtió sobre el riesgo de que presentar estas acciones como salvamento y conservación pueda interpretarse como "fraude académico", especialmente si se muestran los monumentos reubicados como totalmente originales sin aclarar su procedencia.

Por su parte, Diego Prieto, extitular del INAH, mencionó haber observado "más de ocho edificios que están botados en Chichén Itzá", anteriores al Tren Maya, donde existen estructuras sin protección adecuada ni información sobre su origen.

Consenso en tendencia creciente

Antonio Benavides coincidió en señalar que el desplazamiento de bienes arqueológicos va en aumento, por lo que es fundamental estudiar tanto sus fortalezas como debilidades. Reveló además que varios edificios explorados en el tramo dos del Tren Maya fueron excluidos del derecho de vía y hoy se encuentran sin protección alguna.

La polémica evidencia las tensiones entre conservación patrimonial y desarrollo de infraestructura en México, un debate que promete intensificarse conforme avancen proyectos de gran escala en zonas con rico patrimonio arqueológico.