México llega al Mundial 2026 con fortalezas y desafíos, según Integralia
México al Mundial 2026: fortalezas y desafíos

México llega al Mundial de Fútbol de 2026 con fortalezas notables, pero también con desafíos importantes en los ámbitos económico, social y de seguridad, según advirtió Carlos Ramírez, socio director de Integralia Consultores.

Impacto económico limitado

Al analizar el informe Mundial 2026: ¿Cómo llega México?, Ramírez proyectó que el evento deportivo proporcionará un "empujoncito" a la economía mexicana, aunque aclaró que "no será suficiente para cambiar la tendencia de bajo crecimiento que vive el país desde hace varios meses". En entrevista con la periodista Ivonne Melgar, en Imagen Radio, el especialista consideró que sí habrá "cierto impacto en ciertos sectores de la actividad económica".

Ramírez señaló que existió una "expectativa exagerada" sobre la llegada de visitantes, y subrayó: "Este Mundial es de Estados Unidos, más que de Canadá y México". Explicó que durante el sorteo, México recibió partidos importantes, como los de la selección mexicana, pero "nos quedamos con partidos no tan atractivos como otros que terminaron en Estados Unidos". Esto, dijo, influyó en que los grandes equipos, que atraen a numerosos visitantes, no se quedaran en territorio mexicano.

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No obstante, destacó que el evento es "visto por miles de millones de personas" y representa "una extraordinaria vitrina para el país", ofreciendo una oportunidad única para proyectar la imagen de México ante la comunidad internacional.

Seguridad y presión social

En materia de seguridad, Ramírez indicó que los indicadores oficiales muestran una disminución en delitos de alto impacto, pero advirtió que la organización de un evento de esta magnitud implica nuevos riesgos y exigencias operativas para las autoridades.

Sobre la presión social, recordó que desde enero la consultora alertó que la CNTE usaría el Mundial para chantajear al gobierno federal. "Desafortunadamente, es lo que estamos viendo con este grupo minoritario, que trata de extraer concesiones del gobierno. Están llegando al límite y no sabemos qué pasará este viernes", comentó.

Según Ramírez, la radicalización de las protestas se debe a promesas incumplidas y al exceso de confianza de las autoridades. "El gobierno confió, pensando que en el pasado había sido afín ideológicamente al movimiento que lleva en el poder siete años y medio. Quizá dijo: 'No habrá problema, conforme nos acerquemos al evento se moderará', pero no ha ocurrido". Recordó que durante la campaña presidencial se prometió derogar la reforma de pensiones de las Afores, y que la CNTE ha aprovechado esa promesa incumplida para exigir su cumplimiento. "Hubo exceso de confianza y sobrepromesas, lo que ha derivado en la radicalización excesiva de este grupo", afirmó.

Estabilidad política y ambiente mundialista

En el ámbito político, Ramírez consideró que el país mantiene estabilidad y respaldo ciudadano hacia el gobierno federal. "La Presidenta llega con altos niveles de aceptación" y "la mayoría sigue apoyando al gobierno actual", sostuvo.

Sobre el ambiente previo al torneo, reconoció que aún no se siente el entusiasmo de otras ediciones celebradas en México, debido a que "el mundo está convulso, hay guerras". Sin embargo, confió en que el ánimo crecerá conforme avance la competencia.

Pese a los desafíos, concluyó con optimismo: "Tenemos una buena oportunidad de tener un buen Mundial", afirmó, al considerar que el torneo puede convertirse en una plataforma para fortalecer la imagen internacional de México y atraer inversiones y turismo en el mediano plazo.

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