Las elecciones intermedias en Estados Unidos están a menos de cinco meses, pero los partidos y votantes ya miran hacia los comicios presidenciales de 2028. En el Partido Republicano, el presidente Donald Trump, quien ha dominado la agrupación durante una década, no puede postularse para un tercer mandato según la Vigésima Segunda Enmienda, aunque lo ha calificado como "una lástima".
Dos candidatos emergen como sucesores
En este contexto, dos miembros del gabinete de Trump se perfilan como las opciones más viables para sucederlo: el vicepresidente J.D. Vance y el secretario de Estado Marco Rubio. Ambos son vistos como fuertes aspirantes y también como rivales. "Los dos se presentan como políticos, no entran al contexto del espectáculo, del circo que rodea a Trump. Se presentan como hombres conocedores de las políticas públicas, de los problemas reales del estadounidense promedio que Trump jamás ha podido conocer", dijo Gildardo López, profesor de la Escuela de Gobierno y Economía de la Universidad Panamericana.
Trump avala una posible fórmula conjunta
El propio Trump ha dado su beneplácito para que ambos se presenten. En una entrevista a principios de mes, aseguró que Vance y Rubio harían una fórmula imbatible si se presentaran juntos en 2028. "Me gustan los dos. Me gustan juntos", dijo Trump en el podcast del New York Post "Pod Force One", y añadió: "No sé cómo se les podría ganar si van juntos". Trump reflexionó que los dos tendrían que ponerse de acuerdo, pero "se llevan muy bien". Ninguno ha declarado oficialmente su intención de postularse.
Encuestas muestran empate entre Vance y Rubio
Recientes encuestas sugieren que Vance y Rubio están prácticamente empatados entre los votantes republicanos. Según una encuesta de Atlas Intel publicada el 12 de mayo, Rubio contaría con un 45% del apoyo de los votantes republicanos, mientras que Vance tendría un 29.6% de la intención de voto. Sin embargo, en una encuesta de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), Vance recibió el respaldo del 53% de los consultados, frente al 35% de Rubio.
Ambos candidatos han ganado reflectores gracias a su participación en política exterior. Vance encabeza las negociaciones con Irán en Suiza, mientras que Rubio se concentra en el hemisferio occidental, con un papel destacado en Venezuela.
Marco Rubio: el político experimentado
Rubio, de 54 años, ha dicho públicamente que el vicepresidente es un amigo y ha insistido en que no se postulará en 2028 si Vance es candidato. Sin embargo, su popularidad crece entre los republicanos. El jefe de la diplomacia estadounidense ganó popularidad tras el alto el fuego en Gaza y la operación que culminó con la captura de Nicolás Maduro, lo que le valió elogios de Trump. Según la encuesta de AtlasIntel, el secretario de Estado es el miembro del gabinete de Trump con mejor calificación, con una opinión positiva en el 46% de los ciudadanos estadounidenses.
En mayo, Rubio acaparó titulares por manejar con soltura una rueda de prensa en la Casa Blanca, respondiendo preguntas sobre Irán, Cuba y China con un estilo relajado y toques de humor, y con poco del tono incendiario de Trump. Grandes donantes de Florida han expresado su respaldo a una candidatura de Rubio. "Marco Rubio tendría las simpatías de Wall Street, de la familia Murdoch, en fin, eso es bien importante", dijo López.
Rubio es un político con gran experiencia: fue presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado y congresista, y ya buscó la candidatura republicana en 2016. Hijo de migrantes cubanos, podría contar con el apoyo de las diásporas cubanas y venezolanas. "Ha hablado de un Estados Unidos incluyente en donde, recalcando la legalidad, pues todos sin distinción de origen, de raza, de color, puedan cumplir el sueño americano", dice López. En cuanto a México, el especialista señala que Rubio es consciente de la importancia del comercio bilateral, por lo que será pragmático en esa agenda, aunque se mostrará duro en seguridad y migración.
J.D. Vance: el conocedor del corazón estadounidense
El vicepresidente representa a otro Estados Unidos. Nacido en Ohio, en el corazón rural, Vance vivió rodeado de carencias, con una madre adicta a las sustancias, en un estado marcado por el cierre de fábricas y la pérdida de empleos. "Conoce a esta clase obrera que solía ser el voto duro de los demócratas antes, ha vivido ahí. Es una historia personal de lucha, de salir adelante, finalmente es un egresado de Yale", explica López. En Yale, Vance conoció a Peter Thiel, fundador de Palantir, quien le abrió las puertas de Silicon Valley. También guarda buena relación con Elon Musk y otros líderes tecnológicos.
Vance es el favorito del movimiento trumpista MAGA, clave en las primarias. Este político "representa ese voto duro del Estados Unidos rural, del Estados Unidos blanco cristiano". A diferencia de Rubio, Vance, de 41 años, cuenta con experiencia política limitada: antes de ser vicepresidente, fue congresista por menos de tres años. "Vance está tratando de ser lo que Rubio ya es orgánica y naturalmente: un político, un diplomático, un hombre experimentado, un hombre que proyecta seriedad, formalidad", concluye López.



