El conflicto entre José Carlos Acosta, titular de Capital Humano en la Ciudad de México, y la alcaldesa de Xochimilco, Circe Camacho, ha escalado a un nuevo nivel. Acosta organizó una colecta de firmas para exigir la revocación de mandato de Camacho, con la esperanza de recuperar el control de la demarcación. Según fuentes, se habrían reunido 44 mil firmas, siete mil más de las requeridas, aunque el proceso de validación ante el Instituto Nacional Electoral (INE) ha revelado inconsistencias.
Orígenes de la rivalidad
La enemistad entre ambos funcionarios se remonta a años atrás, cuando Camacho era diputada y Acosta alcalde de Xochimilco. La disputa por el control político de la alcaldía se intensificó durante el proceso de selección de candidaturas para 2024. Para que Acosta cediera la candidatura, fue necesario que el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador interviniera personalmente, convenciéndolo de que soltara la alcaldía como parte de los acuerdos con el Partido del Trabajo (PT), que exigía esa posición para mantener la alianza con la 4T.
Firmas bajo escrutinio
El INE está revisando las 44 mil firmas presentadas, de las cuales se han detectado inconsistencias, especialmente en las solicitudes en papel. Los registros manuscritos presentan discrepancias entre números y letras, posiblemente por errores de captura de los funcionarios electorales. Además, se verifica que no haya registros duplicados, que los firmantes pertenezcan a la lista nominal de Xochimilco y que sus credenciales de elector estén vigentes. También se descarta la inclusión de personas fallecidas. El INE debe validar que todos los firmantes residan en la alcaldía.
Implicaciones políticas
El pleito entre Acosta y Camacho no solo amenaza la estabilidad política en Xochimilco, sino que también podría afectar los planes electorales de la jefa de Gobierno, Clara Brugada, para 2027. La Secretaría de Gobierno, considerada ineficaz por algunos, no ha logrado mediar en el conflicto. Brugada deberá intervenir personalmente si no quiere que la disputa le descuadre el equipo o que le impongan decisiones desde otros niveles de gobierno.
Obras inconclusas y promesas
En otro frente, Clara Brugada anunció la ampliación de un colector en Iztapalapa para mitigar las inundaciones en el oriente de la ciudad. La obra, programada para concluir en septiembre, ha generado escepticismo debido al historial de incumplimientos del gobierno local. Las lluvias alcanzan su pico en los meses previos, por lo que iniciar la obra apenas en temporada de aguas parece una mala planificación. Críticos señalan que, aunque la obra se termine, llegará tarde para la temporada de lluvias, que ya estará en declive para septiembre.



