Personal de la Fiscalía General del Estado de Tabasco (FGE) ha salido a las calles para protestar por el rezago salarial y las carencias operativas que enfrentan. Los manifestantes, entre ellos policías de investigación, peritos y agentes del Ministerio Público, se apostaron frente al edificio central de la dependencia para exigir mejores condiciones laborales.
Las protestas no son un acto aislado, sino que reflejan un deterioro institucional que ha sido ignorado por la actual administración estatal a cargo de Javier May Rodríguez. Los trabajadores denuncian que la procuración de justicia opera con limitaciones estructurales bajo el gobierno de Tabasco.
Mientras esperan una respuesta del fiscal general, Óscar Tonatiuh Vázquez Landeros, el trasfondo de las quejas apunta más arriba. Días antes, el personal entregó un documento con sus inconformidades, donde advierten que las carencias ya afectan directamente su desempeño.
El punto más crítico sigue siendo el salarial. De acuerdo con los propios trabajadores, existe una diferencia considerable entre lo que marca el tabulador y lo que realmente perciben. Esta brecha, lejos de corregirse, se ha profundizado en medio de una administración que no ha logrado traducir su discurso en condiciones dignas para quienes sostienen el sistema de justicia.



