CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– La extradición del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, es el escenario menos costoso para la presidenta Claudia Sheinbaum, según el experto en gobernanza criminal Rodrigo Peña. Esto ocurre tras la entrega a Estados Unidos de los exfuncionarios sinaloenses Enrique Díaz Vega y el general Gerardo Mérida, lo que cambia el juego y aumenta la presión política sobre Sheinbaum.
Peña, director del Departamento Regional de Relaciones Internacionales y Ciencia Política del Tec de Monterrey, señala que las pruebas que solicitaba la presidenta para extraditar a Rocha Moya ya están disponibles. La entrega de los exfuncionarios presiona a Sheinbaum a tomar una decisión, posiblemente reconociendo un cambio de timón.
Sheinbaum ha sostenido que faltan pruebas para detener y extraditar a Rocha Moya, pero esto la hace lucir como defensora del gobernador, cuyos nexos con Los Chapitos han sido denunciados. El expresidente Andrés Manuel López Obrador mantuvo su apoyo a Rocha Moya pese a las evidencias de vínculos con el crimen organizado.
Peña plantea que el caso Rocha Moya es un ejemplo de gobernanza criminal en México, donde existe coordinación entre políticos y criminales. Señala que en Sinaloa había un pacto entre la gubernatura y Los Chapitos, y también con el poder federal, refiriéndose al expresidente López Obrador, quien hizo una defensa abierta de Rocha Moya.
La presidenta Sheinbaum enfrenta tres escenarios: extraditar a Rocha Moya, mantener su defensa o buscar una solución intermedia. La decisión tendrá implicaciones en su relación con Estados Unidos y con el legado de López Obrador.



