Israel asume mayor control sobre Cisjordania; autoridad palestina acusa anexión
El gabinete de seguridad israelí aprobó una serie de medidas que facilitarán a los colonos la compra de tierras y obtener permisos de construcción en Cisjordania ocupada, un territorio palestino reclamado para un futuro Estado independiente.
Medidas aprobadas y cambios fundamentales
Las medidas fueron anunciadas por el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, y el ministro de Defensa, Israel Katz, quienes afirmaron que "cambian fundamentalmente la realidad jurídica y civil en Judea y Samaria", término bíblico utilizado para referirse a Cisjordania.
Esta reforma incluye la eliminación de regulaciones vigentes desde hace décadas que prohíben a personas judías comprar tierras en Cisjordania, según un comunicado oficial.
Otra de las medidas anunciadas es la transferencia de la autoridad sobre los permisos de construcción para los asentamientos en partes de ciudades palestinas, incluida Hebrón, de los organismos municipales de la Autoridad Palestina a Israel.
Ampliación de supervisión y objetivos políticos
También se informó que las medidas permitirán a las autoridades israelíes administrar algunos lugares religiosos y ampliar la supervisión y aplicación de la ley en zonas bajo administración palestina, en materia de riesgos medioambientales, delitos relacionados con el agua y daños a yacimientos arqueológicos.
Smotrich, político de extrema derecha del partido Sionista Religioso, afirmó que esta medida tiene como objetivo "enterrar la idea de un Estado palestino", reflejando una postura dura en el conflicto territorial.
Respuesta palestina y contexto internacional
El presidente palestino, Mahmud Abás, calificó las medidas como peligrosas, ilegales y equivalentes a una anexión de facto. La Presidencia Palestina señaló que esta decisión refleja "un intento abierto de Israel de legalizar la expansión de los asentamientos, la confiscación de tierras y la demolición de propiedades palestinas, incluso en zonas bajo soberanía palestina".
Cisjordania está bajo control militar israelí desde 1967, con un autogobierno limitado en algunas zonas gestionadas por la Autoridad Palestina, respaldada por Occidente. Hasta ahora, cualquier cambio en las construcciones de la comunidad judía requería la aprobación del municipio local y de las autoridades israelíes.
Más de 500 mil israelíes habitan en asentamientos y puestos de avanzada en Cisjordania, considerados ilegales según el derecho internacional, donde también viven cerca de tres millones de palestinos.
El anuncio se produce pocos días antes de la visita del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a Estados Unidos, donde se reunirá con el presidente Donald Trump, quien se opone a la anexión de Cisjordania, añadiendo tensión a las relaciones internacionales en la región.