La historia de John Creasy regresa a la pantalla en formato serie con el estreno de 'Hombre en llamas' en Netflix. La producción de siete episodios, protagonizada por Yahya Abdul-Mateen II, retoma el universo de la novela de A.J. Quinnell de 1980, que ya tuvo adaptaciones cinematográficas en 1987 y 2004 con Denzel Washington. La nueva versión introduce diferencias sustanciales en locaciones, motivaciones y desenlace.
Uno de los cambios más visibles es la geografía. Mientras la novela y la primera película transcurren en Nápoles, Italia, y la adaptación de 2004 se ambientó en la Ciudad de México, la serie traslada la acción a Río de Janeiro, Brasil. El contraste entre opulencia y favelas sirve como telón de fondo, aunque la serie hace un guiño a la versión de Washington al comenzar con una operación fallida en México y sugerir un posible regreso de Creasy.
El detonante del conflicto también varía. En la película de 2004, el secuestro de la niña protegida por Creasy desencadena la trama. En la serie, un atentado que derrumba un edificio residencial, donde muere la familia de su amigo Paul Rayburn, es el evento central. La única sobreviviente es Poe, la hija adolescente de Rayburn, quien queda en peligro.
La relación entre Creasy y la protegida cambia significativamente. En versiones previas, Creasy era contratado para cuidar a una niña pequeña, como Pita en la película de 2004. En la serie, Poe es una adolescente con quien Creasy establece un vínculo más tenso y horizontal, y él decide protegerla por iniciativa propia, movido por la lealtad hacia su amigo Ray.
Los villanos también difieren. En la película de 2004, el padre de Pita orquesta el secuestro. En la serie, la corrupción escala a las más altas esferas del gobierno brasileño, con el presidente João Carmo ordenando el atentado para consolidar su poder. Además, Henry Tappen, asociado de Creasy en la CIA, resulta ser uno de los responsables.
El desenlace marca otra diferencia clave. En la película de 2004, Creasy muere por heridas de bala tras rescatar a Pita. En la serie, Creasy sobrevive, alineándose con el final de la novela original. Este cambio abre la puerta a una segunda temporada, ya que el director de la CIA contacta a Creasy para investigar la emboscada en México donde murió su equipo.



