Las tasas de natalidad en el mundo continúan descendiendo, y los investigadores buscan explicaciones multifactoriales. En este contexto, dos nuevos estudios han puesto el foco en el papel de los teléfonos inteligentes, particularmente desde el lanzamiento del iPhone en 2007. Según datos del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, la tasa de fertilidad ha pasado de 69.3 nacimientos por cada 1,000 mujeres en edad reproductiva en 2007 a 53.1 en 2025.
Correlación entre iPhone y fertilidad
Un estudio publicado en el Buró Nacional de Investigación Económica, citado por el New York Times, aprovechó el lanzamiento escalonado del iPhone (exclusivo de AT&T hasta 2011) para comparar las tasas de fertilidad en estados con alta y baja disponibilidad del dispositivo. Los autores, Caitlin Myers y Ezekiel Hooper, encontraron que el iPhone podría explicar entre el 33% y el 52% del descenso en la fertilidad durante ese período.
Myers sugiere que los jóvenes podrían estar socializando más a través de los teléfonos que en persona, reduciendo las interacciones sexuales. Además, el acceso a pornografía y mejor información sobre anticoncepción y aborto podrían ser factores contribuyentes.
Evidencia internacional
Otro estudio, realizado por Hernán Moscoso y Nathan Hudson de la Universidad de Cincinnati, analizó 128 países, incluyendo México, Chile y Costa Rica. Descubrieron que la penetración de smartphones se asoció con una caída en las tasas de fertilidad, especialmente en adolescentes, y que la calidad del acceso a internet intensificó este efecto en Estados Unidos, Inglaterra y Gales.
En América Latina, la tasa de fertilidad ha caído de 5.8 hijos por mujer en los años 50 a 1.8 en la actualidad, por debajo del nivel de reemplazo de 2.1. México registró 1,672,227 nacimientos en 2024, un 8.16% menos que el año anterior.
Precauciones de los expertos
A pesar de los hallazgos, los investigadores advierten que no se deben tomar los resultados como concluyentes. Phillip B. Levine, economista de Wellesley College, señala que el estudio es un ejemplo de las influencias sociales que afectan la natalidad, pero no debe interpretarse literalmente. Theodor Joyce, del Baruch College, es escéptico y recuerda que las tasas de fertilidad ya venían disminuyendo desde la década de 1990, antes de la era de los smartphones.
Factores como condiciones económicas, uso de anticonceptivos, costos de vivienda y cuidado infantil también juegan un papel importante. Por lo tanto, aunque la hipótesis del smartphone es plausible, sigue siendo especulativa y requiere más investigación.



