La Guardia Revolucionaria iraní advirtió este jueves que continuará atacando la infraestructura energética de los aliados de Estados Unidos en el Golfo Pérsico hasta su "completa destrucción" si se repiten los ataques contra instalaciones de Irán. La advertencia se produjo después de que Irán atacara la refinería de Ras Laffan en Qatar, la mayor planta de gas natural licuado del país, en respuesta a un bombardeo previo contra las instalaciones gasísticas de Pars Sur en la costa sur iraní.
En un comunicado publicado por la agencia Fars, la Guardia Revolucionaria señaló: "Les advertimos una vez más que han cometido un grave error al atacar la infraestructura energética de la República Islámica. Si esto se repite, no cesaremos en los ataques contra su infraestructura energética y la de sus aliados hasta su completa destrucción". El cuerpo militar de élite amenazó con una respuesta "mucho más severa" la próxima vez.
La Guardia Revolucionaria indicó que "no tenía intención de extender el alcance de la guerra a las instalaciones petroleras ni de perjudicar las economías de los países amigos y vecinos", pero que con la agresión a Pars Sur, se ha entrado "en una nueva fase de la guerra". Subrayó que "la necesidad de defender la infraestructura iraní nos obligó a atacar las instalaciones energéticas vinculadas a Estados Unidos y a sus socios".
El ataque a la refinería de Ras Laffan causó un incendio y serios daños. Además, restos de misiles impactaron en Abu Dabi en las instalaciones de gas de Habshan y en el yacimiento de Bab, que fueron clausurados. Tras el bombardeo a Pars Sur, la Guardia Revolucionaria advirtió que las instalaciones petroleras en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar "se han convertido en blancos legítimos y serán atacados en las próximas horas".



