El regulador de internet de Malasia anunció que podría colaborar con Google y Apple para bloquear aplicaciones LGBTQ+ como Grindr y Blued en sus tiendas de aplicaciones. La medida se enmarca en un contexto de creciente presión conservadora en el país.
El Primer Ministro de Malasia, Anwar Ibrahim, lidera una frágil coalición en un momento en que el partido islamista de la oposición ha fortalecido su atractivo entre los votantes conservadores. Esta situación ha llevado al gobierno a adoptar posturas más restrictivas en temas sociales.
Malasia cuenta con algunas de las leyes más estrictas del sudeste asiático en materia de personas LGBTQ+. La homosexualidad es ilegal y se castiga con penas de prisión, lo que refleja la influencia de la moral islámica en la legislación del país.
La decisión de bloquear estas aplicaciones ha generado críticas por parte de grupos de derechos humanos, que consideran que viola la libertad de expresión y la privacidad de los usuarios. Sin embargo, el gobierno defiende la medida como necesaria para proteger los valores culturales y religiosos de la nación.



