México da el primer paso hacia una legislación histórica sobre inteligencia artificial
El Senado de la República se prepara para presentar este miércoles la primera Ley General para Regular y Fomentar el Uso de la Inteligencia Artificial en México, una iniciativa construida con el consenso de las seis bancadas parlamentarias que busca establecer un marco jurídico pionero en el país.
Protección de la integridad mental: los neuroderechos
Uno de los aspectos más innovadores de la propuesta legislativa es el reconocimiento explícito de los "neuroderechos", un concepto que amplía la protección jurídica tradicional frente a tecnologías capaces de incidir en procesos cognitivos, emocionales o neuronales.
La ley define estos derechos como aquellos "destinados a proteger la identidad personal, la privacidad mental, la integridad cognitiva, la autonomía de la voluntad y la libertad de pensamiento" frente al uso de neurotecnologías o sistemas de inteligencia artificial que recolecten, procesen o interfieran en información neuronal o procesos mentales.
Entre los neuroderechos específicamente reconocidos se encuentran:
- Identidad personal y continuidad psicológica
- Privacidad mental
- Integridad cognitiva y protección frente a interferencias no consentidas
- Autonomía de la voluntad
- Equidad y no manipulación neurotecnológica indebida
Medidas cautelares y sanciones contra la manipulación
La iniciativa establece que durante la tramitación de procedimientos iniciados por afectaciones generadas por inteligencia artificial, la Autoridad Nacional de Inteligencia Artificial podrá ordenar medidas cautelares cuando exista riesgo para derechos fundamentales, daño potencial grave o evidencia de discriminación, sesgo, opacidad o fallas críticas.
Además, la propuesta califica como "infracción gravísima" el emplear inteligencia artificial para manipulación cognitiva, política, electoral o social con fines ilícitos o contrarios a los principios democráticos de manera deliberada.
Combate específico contra la violencia digital
La iniciativa legislativa aborda de manera particular la problemática de la violencia digital mediante inteligencia artificial, estableciendo como prácticas prohibidas aquellas que tengan por objeto o efecto causar daño grave a mujeres o niñas.
Entre estas prácticas se incluyen específicamente:
- La generación o difusión de deepfakes o contenidos sintéticos de carácter sexual o íntimo sin consentimiento expreso
- La manipulación de imágenes, audios o videos con finalidad de humillar, acosar, extorsionar o ejercer violencia contra mujeres
- La automatización deliberada de campañas de odio, difamación, desprestigio o agresiones basadas en género
- El diseño o uso de sistemas de inteligencia artificial destinados principalmente a facilitar ciberacoso, hostigamiento o persecución digital
La ley establece que en casos que involucren a niñas, niños o adolescentes, cualquier consentimiento será considerado nulo e irrelevante.
Polémica y aclaraciones sobre posibles censuras
La iniciativa ha generado polémica en redes sociales debido a la inclusión de sanciones por uso de inteligencia artificial para manipulación cognitiva o política, lo que algunos usuarios interpretaron como una forma de censura.
Frente a estas críticas, el presidente de la Comisión de Análisis, Seguimiento y Evaluación sobre la Aplicación y Desarrollo de la Inteligencia Artificial en México del Senado, Rolando Zapata del PRI, aclaró que la iniciativa "no censura opiniones ni críticas, ni establece sanciones por expresarse".
El legislador, uno de los coordinadores de la propuesta, confirmó que la iniciativa se presentará este miércoles y reconoció que "la elaboración de un marco normativo de este tipo es una tarea de enorme complejidad" que continuará en los próximos meses, manteniendo una vocación de diálogo y apertura.
Mecanismos de aplicación y coordinación institucional
La propuesta establece que la Autoridad Nacional de Inteligencia Artificial tendrá la facultad de dar "vista a la Fiscalía General de la República y demás autoridades competentes" cuando los hechos denunciados constituyan un delito, creando así un mecanismo de coordinación interinstitucional para la aplicación de la ley.
Esta iniciativa representa un esfuerzo legislativo sin precedentes en México para anticiparse a los riesgos emergentes derivados de la convergencia entre inteligencia artificial y neurotecnologías, adoptando un enfoque preventivo y prospectivo que busca equilibrar innovación tecnológica con protección de derechos fundamentales.



